Luego de semanas de calma, el dólar arrancó agosto volviendo a retomar la senda alcista: subió 20 centavos, a $ 28,22, según el promedio del Banco Central.
El dólar arranca agosto al alza: cerró a $ 28,22
A nivel mayorista llegó a trepar aumentaba 34 centavos, a $ 27,75. pero al cierre retrocedió, empujado por la venta de contratos a futuro que realizó el Banco Central. Cerró a $ 27,51. El mercado mayorista es donde operan bancos, grandes empresas y el Banco Central, y cuya cotización termina incidiendo luego en el canal minorista, donde compran los ahorristas.
La volatilidad intradiaria del dólar se debió a un anuncio oficial. Antes de arrancar la rueda, el Ministerio de Hacienda informó que bajará el monto de las subastas diarias a US$ 75 millones durante los próximos tres días, hasta el viernes, y luego se desprenderá de solo US$ 50 millones diarios. Es "en consideración a la posición de liquidez en pesos que ha acumulado", informó la cartera que comanda Nicolás Dujovne. Esto quiere decir que ya tiene los pesos (o más) de los que necesita.
Después de alcanzar un pico de $ 29,57 por unidad en el mercado minorista el último día de junio, el dólar cerró julio a $ 28,02, es decir un retroceso del 5,2%.
Después de la furia devaluatoria que arrancó a fines de abril y siguió durante los siguientes dos meses, julio fue un mes para apostarle al peso. Con el dólar en baja y tasas muy positivas, el carry trade “resucitó” y dejó ganancias - en dólares- del orden del 10%.
Es cierto también que quienes quedaron mal parados durante los meses de la devaluación perdieron cerca del 15% en dólares. Pero es innegable que el torniquete monetario que aplicó Luis Caputo desde que se puso al mando del Banco Central dio sus frutos, al menos si lo que se buscaba era calmar la tormenta que azotó a los mercados.
El precio que está pagando el Gobierno (y que por cierto está dispuesto a hacerlo) es la tasa de interés muy alta y su innegable impacto sobre la actividad económica.
Para colmo, todo el tema productivo se magnifica porque por culpa de la sequía los números del INDEC resultaron muy malos. Ahora, el Gobierno apuesta a que si la inflación empieza a bajar (fue 3,7% en junio y se espera un punto menos en julio) las aguas empiecen a calmarse.
Fuente: Clarín