El gobernador Sergio Uñac anunció que la provincia se prepara para sumar en el 2019 unas 1.000 viviendas construidas con un nuevo sistema, más económico y rápido. Se trata de sistemas constructivos no tradicionales, como Time Frame y Emmedue, aprobados por Planeamiento como cualquier obra tradicional de ladrillo gracias a un decreto del gobierno nacional que aprobó estos nuevos sistemas.
En San Juan planean unas 1.000 casas del IPV con un nuevo sistema constructivo
No se trata del prefabricado conocido, esto es hormigón armado y fibrado, no se desgrana. Es un sistema semihúmedo que utiliza paneles de polietileno extendido con malla de acero galvanizado y acero de carbono. Tienen normas ISO 9001, CAT (Certificado de Asistencia Técnica) y CAS (Certificado de Aptitud Sísmica).
“Ya se usó en viviendas en una prueba piloto en Pocito y estamos construyendo en 25 de Mayo y en Calingasta este tipo de vivienda social”, contó Uñac a Tiempo de San Juan.
Luego destacó que la construcción de materiales la hará el sector privado a través de contrataciones ya que hay un empresario del sector de la construcción (Fernando Suárez de Perfil) que está en proceso de instalación de una planta para aportar materiales necesarios para este tipo de viviendas de hormigón inyectado.
“Vamos a seguir construyendo con el sistema tradicional la gran mayoría de las casas y algunas con este otro sistema, la idea es ir por las dos vías. La nueva fábrica le va a proveer a las distintas empresas que ganen las licitaciones. Este sistema ocupa mucha menos mano de obra por eso va a tener un número limitado, no nos vamos a dedicar a esto. Si por ejemplo hacemos 4.000 viviendas en 2019, vamos a hacer 3.000 con el sistema tradicional y unas 1.000 con este nuevo sistema, sobre todo porque el sistema tradicional toma mucha mano de obra, dos a tres personas por vivienda, en cambio con el nuevo sistema las terminan muy rápido con menos gente”, explicó el gobernador.
Una de las ventajas es que con este sistema se ahorra el 60 % del valor de la obra, no porque sea más barato el material (de hecho es 3 veces más caro que el ladrillo: el m2 sale $800), la diferencia se hace con tiempo de ejecución ya que una casa tipo con este sistema se realiza en 70 días, mientras con ladrillo la misma casa tarda un año en estar habitable.