Por Ernestina Muñoz
CANAL 13
Los espárragos del Médano que alimentan a Cascos Azules
Gracias a los créditos San Juan, 10 productores del Médano de Oro pudieron colocar su producto en terrenos insospechados. Desde el año pasado comercializan espárragos convencionales a Dubái, a través de Iceberg Agrícola, una empresa que puso primera a San Juan en la exportación alimenticia a ese destino.
La logística comienza con el contacto a pequeños productores rawsinos. La empresa eligió la zona del Médano “por su suelo característico, con mucho material orgánico, húmedo, con el clima adecuado de un invierno frío para control de plagas y primavera templada”, definió Iglesias. El monitoreo pormenorizado es esencial para poder certificar cuatro sellos de calidad (Global Gap, Tesco, Leaf y FairTrade) antes del momento de venta. El traslado de la mercadería debe canalizarse hasta Buenos Aires vía terrestre en equipos refrigerados. La carga se conforma con pallets de 100 cajas de 5 kilos cada uno. En 15 horas llega a destino en Capital Federal y luego de las operaciones aduaneras correspondiente, se carga en bodegas de avión especialmente acondicionadas para el transporte de perecederos. Todas las cargas se envían con termógrafos que permiten medir la curva de temperatura durante todo el tránsito. En unas 20 horas más, aproximadamente, llega al destino final en los aeropuertos de Miami, Los Ángeles, Toronto, Roma o Dubái.
Orgánico, la nueva meca
La hazaña de llevar espárragos medaneros a paladares internacionales no termina en Dubái. Para alcanzar mercados más exigentes como Estados Unidos, Canadá, Alemania y países nórdicos, hay que mejorar la calidad del producto acorde a las tendencias alimenticias del primer mundo. Esta mejora competitiva implica la trazabilidad de los productos y su certificación de normas de calidad en la producción. Con la segunda etapa crediticia San Juan II, Iceberg busca reactivar la zona del sur rawsino como polo productivo de hortalizas orgánicas. Desarrollarán 100 hectáreas de espárragos en los próximos 2 años. “Con el programa los apoyamos y les proveemos plantines importados de Estados Unidos, con las bandejas de spinning para transplante, además del asesoramiento del ingeniero. Luego llega la cosecha y el empaque. Finalmente, buscamos liquidarlo al mejor precio”, dijo Iglesias.
El desafío será certificar una producción libre de fertilizantes sintéticos y productos fitosanitarios, contribuyendo con el medio ambiente y la salud humana. La ventaja es el precio de venta superior al convencional y el mercado garantizado para este target. “Afortunadamente el clima no nos perjudicó en la producción. Desde la competencia lo más difícil en lo convencional es Perú, son los líderes. Pero en el nicho orgánico Perú no juega porque no puede y tenemos ventaja”, analizó el director de Iceberg. “Por lo demás, los productores son buena gente y trabajamos en una época del año con bastante mano de obra disponible. Lo que sí, se ha reducido muchísimo el número de productores. Por decirlo así, los viejos productores de espárrago desaparecieron y en algunos casos, sus hijos decidieron abandonar la actividad. Los queremos reflotar porque la intención es renacer”, remató.