¿Llega Nissan a San Juan?
La planta automotriz en una posibilidad que abrió la sustitución de exportaciones. Bernardo Kosacoff, economista de la Cepal estuvo en la provincia y lazó pronósticos sobre el futuro. Llamado de atención por las economías regionales. Por Ricardo Olivera.
-"A mi juicio, hacia finales de 2011, la Argentina tenía cuatro nuevos temas que eran muy diferentes a los que vivíamos en el 2003. Primero, la aceleración inflacionaria, segundo, la dolarización de portafolios, tercero, el déficit comercial del sector manufacturero al que se agregó el sector energético y esto, junto con la dolarización de portafolios generaba restricciones en el manejo de divisas. Por último, un crecimiento muy fuerte de los subsidios, sobre todo en energía y transporte". "No estoy en desacuerdo con los subsidios, pero tienen que cumplir con la regla de mejorar la asignación de recursos y mejorar la situación de los más humildes, ahí había necesidad de evaluar la magnitud creciente de subsidios que impactan muy fuerte en las cuentas fiscales".
-"La existencia de estos temas, no deriva necesariamente en que hay tal nivel de inconsistencia que vamos seguro a una crisis. Esta es la diferencia que tenemos respecto del pasado: requieren ser atendidos pero hay margen técnico para resolverlos. Ahí viene el tema de los errores no forzados y lo que se generó, por ejemplo, cuando entramos en que se acabó el tsunami de dólares y tenemos menos dólares. Se da la condición de que Argentina no tiene una crisis estructural de dólares porque tenemos buenos precios internacionales, los niveles de deuda del gobierno con los acreedores externos son absolutamente bajos, el gobierno también tiene reservas y el sector privado tampoco tiene deudas y tiene una acumulación exagerada de reservas". "Sí, aparece la necesidad de administrar algo que va a ser más escaso".
-Son temas mencionados hasta por los que no son economistas, dije ¿hay forma de hacerse escuchar? “En cuanto a la administración de reservas y dólares creo que el camino elegido, a través del cepo cambiario y la administración cambiaria, no fue lo suficientemente articulado y consistente como para resolver el problema y que en lugar de resolverlo lo ha profundizado y agravado. El remedio fue peor que la enfermedad porque tuvo efectos secundarios muy distintos. Fue muy exitoso en la balanza comercial, claramente en el año 2012 había una expectativa de balanza comercial que, si no se tomaban medidas, iba a ser muy complicada y hubo resultados muy buenos. Pero, en los componentes de la balanza de pagos, hemos tenido efectos muy negativos como cancelación de préstamos, aumento de gastos en el área de turismo y salida de los depósitos en dólares de los bancos por parte del sector privado. Esto, generó que el gobierno, a pesar de tener balanza comercial positiva, no pudiera sostener el nivel de reservas, hubo una disminución cuando, justamente, había que fortificarlas para el manejo de la consistencia macroeconómica. Esto hoy requiere una revisión”.
-¿Cuál es el verdadero nivel de reservas existentes? ¿Hay necesidad de un mínimo? “Ahí se exagera, no hay que mantenerse con las reglas de juego de la convertibilidad porque tenemos un régimen económico totalmente distinto. Mi impresión es que hay un vaso comunicante entre confianza-nivel de reservas, Argentina hoy dispone de un nivel de reservas suficientes como para hacer un programa de consistencia macroeconómica. Lo que no puede permitirse es esta pérdida de reservas a largo plazo porque es ir a niveles muy bajos, pero creo también que no debemos hacer la cuenta de cuál es la base monetaria, el nivel de reservas y el valor del dólar, porque eso es de un régimen económico que no es el que rige ni en la economía argentina ni en la mayor parte de las economías del mundo”.
-¿Seguirán los buenos precios internacionales de commodities? Si no fuera así, ¿cómo afecta a la competitividad la suba de costos internos? “La situación excepcional de los precios internacionales que vivió la Argentina en los últimos años y en particular el 2012, que fue un muy buen año, no va a ser tan auspiciosa de acá en adelante y en esto tiene mucho que ver la recuperación del mundo que viene de la mano de Estados Unidos. Lo que se ve con proyección de futuro es un aumento de la tasa de interés en USA, una rebaja de los precios de los commodities y una vuelta del movimiento internacional de capitales hacia los EEUU, que afecta los flujos hacia los mercados emergentes. Pero no en una situación caótica ni mucho menos, las proyecciones para la soja son menores de los que había este año pero muy por arriba de los promedios históricos”.
-“El otro tema asociado es la doble tenaza de los sectores exportadores que no están asociados a los commodities y ahí sí hay tres efectos que están complicando a producciones que, para San Juan, son muy sensibles, como los vinos finos: Fuertes subas en los costos de producción domésticos, una guerra de monedas como la reciente devaluación de Brasil del 20% y también que en esos mercados las competencia es mucho más fuerte. Son los sectores más sensibles a los cuales hay que poner medidas de políticas muy adecuadas, algún mecanismo de sintonía fina como se pensaba en el 2011 pero orientada a fortalecer los sectores exportadores con más valor agregado para que puedan mantener sus posiciones, ahí entran en general todas las economías regionales”.
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Archivo histórico y antecedentes
Por Elizabeth Pérez
La pelea por los límites que vuelve 60 años después: los argumentos de Quintela para reclamar territorio sanjuanino
Avance
Por Redacción Tiempo de San Juan
Dinos virtuales: de qué se trata la nueva apuesta paleontológica en San Juan
Tribunales
Por Pablo Mendoza
Choque fatal en la Navidad del 2025: un juez ratificó el juicio abreviado y condenó a un conductor que mató a un ciclista
Risas aseguradas
Por Jorge Balmaceda Bucci