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jueves 23 de abril de 2026

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Ganancias antes que paritarias

La CGT de Caló espera una actualización en el piso del impuesto antes de iniciar las negociaciones colectivas. Niegan que hayan recibido presiones para establecer un techo de aumento.
Por Redacción Tiempo de San Juan

La caída del crecimiento económico y el mantenimiento de los índices de inflación son indicios de que la negociación salarial de este año que comienza puede presentar un grado mayor de conflictividad que el de años anteriores. Sin embargo, desde la dirigencia gremial hay un tema que preocupa más que el de llegar a un acuerdo en cuanto al incremento de ingresos y que tiene que ver con la demorada actualización del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias. “Antes de iniciar cualquier negociación es imprescindible tener resuelto este asunto, porque si no todo se va a empantanar mucho”, asegura un dirigente de la mesa chica de la CGT que lidera Antonio Caló. Desde este sector, son optimistas con que se cumpla la promesa que le hiciera la presidenta Cristina Fernández en el último encuentro en la Rosada y que para fines de enero –cuando recién comienzan a desarrollarse las primeras reuniones paritarias– haya novedades con respecto al mentado impuesto.
“No hay ni medio indicio de que alguien esté tabicando nada”, le aseguró a Miradas al Sur un dirigente del sector de los Gordos, en referencia a la supuesta intención del Gobierno Nacional de ponerle un tope a los aumentos salariales de este año. “La dirigencia sindical entiende razonablemente cuáles son las realidades de cada actividad y las realidades económicas del país. Por supuesto que no es la misma realidad que otros años, pero no hubo ninguna bajada de línea de que hay que aprobar entre el 15 y el 20 por ciento o entre el 25 y el 30. Nada de nada”, completa la fuente. A la vez, desde el sector sindical desestiman que el Ministerio de Trabajo pueda llegar a oponerse a la homologación de un acuerdo que supere determinado porcentaje. “Ésas no son más que operaciones mediáticas que ya sabemos con qué fines se ponen en marcha. Lo real es que nunca hasta ahora el Ministerio se opuso a lo que deciden sindicatos y empresas y no hay ningún indicio que nos haga pensar que en esta ocasión va a ser diferente”, aseguran.
Lo que sí parece haber naufragado definitivamente es el intento del Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de poner en marcha un Pacto Social entre sindicalistas y empresarios para establecer un techo en los aumentos salariales y de precios. La iniciativa contó la presencia de algunos dirigentes sindicales enrolados con la CGT de Caló y empresarios como el titular de la UIA, José Mendiguren, el de Adimra, José Lascurain, y el de los industriales gráficos, Juan Carlos Sacco. La idea era buscar consensos para resguardar el poder adquisitivo del salario y sostener la competitividad de la producción local. Pero lo cierto es que la desconfianza de que el otro bando no cumpla con su parte hizo naufragar el proyecto. “El mentor de ese encuentro fue Rubén Cherñajovsky, dueño del grupo económico Newsan”, indica a Miradas al Sur uno de los dirigentes que participó de la reunión. “Tiene una realidad particular, porque como importa las partes y las ensambla y vende en el mercado nacional, la paridad cambiaria se la comió la inflación y quedó colgado de la palmera. Por eso le planteó esta alternativa a Moreno. Pero la política macroeconómica no se trata de pisar los salarios y los precios. Tiene que tener políticas más de fondo que son más profundas. La propia Cristina nos dijo que no le veía mucha vida a un acuerdo de precios y salarios”, completa la fuente. Primero las Ganancias. Con todo, el tema que más preocupa a los dirigentes sindicales es la actualización del mínimo no imponible antes de iniciar la negociación salarial. Desde las vertientes que mantienen mejor diálogo con el Gobierno –la CGT de Caló y la CTA de Hogo Yasky– se está trabajando en un esquema impositivo que propone fuentes alternativas de financiación a partir de la virtual reducción de Ganancias. Desde la CGT esperan el llamado del Gobierno para presentarles su proyecto elaborado por el dirigente de los docentes privados, Horacio Ghilini, y que contó con el asesoramiento de economistas especialistas en el tema como Alberto Abad y Daniel Carbonetto. Más allá de la propuesta que puedan elevar, a los sindicalistas lo que realmente les importa es que en breve se concrete algún anuncio al respecto. “La realidad es que hay un tema concreto que es que nos desafecten la incidencia del salario en este tributo. Y después, que el Gobierno vea qué enroque de dinero tiene que hacer para poder resolverlo. Si nosotros decimos que le cobren impuestos a las ganancias a los jueces, no hacemos nada. Son dos mangos. Que le carguen el tributo a Tierra del Fuego, desactivás una cantidad de puestos de trabajo que le están dando vida a Ushuaia y Río Grande. No es fácil el tema. Es más fácil que la readecuación del gasto venga por parte del Gobierno”, indica el referente de los Gordos. No sólo esperan una suba del mínimo no imponible, sino también una modificación de las alícuotas y las escalas del impuesto. Sucede que al no producirse una actualización, cada vez es mayor el porcentaje del salario que queda afectado por el tributo, cada vez que se produce un aumento. La expectativa gremial es que la actualización del mínimo no imponible no sea inferior al 20%.
De todos modos, desde el Gobierno no está tan claro que haya un cambio en el tributo en el primer mes del año. En el Ministerio de Economía son partidarios de esperar a que se ratifiquen los pronósticos de recuperación de la actividad económica y que en consecuencia aumenten los ingresos fiscales. A partir de ahí estarían dispuestos a anunciar una actualización de Ganancias. Docentes, petroleros y bancarios. Mientras se dirime la puja en torno de Ganancias, algunos gremios empiezan este mes a discutir sus convenios colectivos. Los que picaron en punta fueron los bancarios que a fin del año pasado reclamaron un aumento salarial del 25% y llevaron adelante un paro de un día ante la falta de respuesta empresarial. Los petroleros neuquinos –liderados por Guillermo Pereyra– redoblaron la apuesta y anunciaron que pedirán un aumento del 50%. El alto porcentaje reclamado está en directa relación con el Impuesto a las Ganancias. Con sueldos que arrancan en los 17.000 pesos, cerca de un 20% queda afectado por el tributo. Por lo tanto, la estrategia del sindicato es no bajarse de ese 50% en tanto no haya novedades respecto al impuesto.
Docentes será otro de los gremios que iniciará negociaciones en el transcurso de este mes. A mediados de enero comenzarán las negociaciones entre el Ministerio de Educación y la mesa de dirigentes sindicales para establecer una paritaria nacional que sirva de marco para las negociaciones que se dan particularmente en cada provincia. El año pasado, por primera vez no se pudo llegar a un acuerdo entre funcionarios y gremialistas y el Ministerio definió el piso salarial de manera unilateral. La intención desde ambo sectores es que no se repita este año la misma experiencia. “Creo que tiene que primar el sentido de realidad por parte del Ministerio. Si pasa eso, las expresiones que realizó el ministro dan una perspectiva favorable de avanzar en un acuerdo paritario. Pero siempre que entiendan que debe haber una recomposición salarial y que lamentablemente el año pasado con la paritaria docente no se cerró y no tendría que pasar lo mismo este año”, le confió Roberto Baradel, titular de los docentes bonaerenses de Suteba, a Miradas al Sur.
Los docentes definirán antes del 14 el porcentaje de aumento que reclamarán. Lo que ya tienen decidido es que el incremento se efectúe a partir del 1º de enero y no desde marzo, como se hizo tradicionalmente, debido a que consideran que tienen que recuperar poder adquisitivo al no haber llegado a un acuerdo el año pasado
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