En un rinconcito de Caucete y en el fondo de una casa se juntan un montón de ilusiones. Pequeños gigantes que de chiquitos se van formando y poniéndose los guantes. La escuela de Box del profe Gustavo tiene eso, más que un entrenamiento es poder sacar al chico de la calle. La pasión que practicó por años lo llevó a tener su lugar y hoy darle ese espacio a quienes vienen de abajo y quieren llegar. Un escape y contención. Un trabajo a pulmón, perseverancia y con metas individuales: la de subirse al ring para ser como tal o empezar a guantear por una película de Rocky, los miles de sueños que empezaron queriendo o sin querer en ese patio de la casa del profe Díaz. En el Día del Boxeador, una visita de Tiempo de San Juan al entrenamiento de los pequeños.
Un escape de la calle, contención y el sueño por llegar: la escuelita de boxeo caucetera que dibuja el futuro de los pibes
Casa sobre Santa María de Oro, en el interior del barrio Área II, a pocas cuadras del ingreso a Caucete. Un pasillo finito que te daba viaje a una escuela de boxeo. Más de 30 chicos precalentando con un trabajo aeróbico para luego hacer la parte intensa y empezar a guantear las bolsas: "Hace 5 años que tengo este gimnasio en la parte de atrás de mi casa. Lo usamos para contención y para competir. Acá vienen chicos que tienen muchos problemas y esto es una forma de poder sacárselos de encima un ratito".
Gustavo atiende el gimnasio junto a su mujer y su hijo, quienes en conjunto entrenan a los chicos que llegan de los alrededores de Caucete: "Acá hemos tenido muchos chicos que han tenido problema con adicciones, no solamente de la droga, si no también de alcohol, al igual de chicos con exceso de peso. El boxeo los ayudó a salir adelante".
La escuelita de box da clases de 6 a 13 años, referido a un boxeo diferente y para ese rango de edad: "Se practica con ellos lo que es disteo, sombra, bolsa y manopla. Ellos hacen arábico y siempre sin contacto. Después tenemos chicos y chicas de 14 años en adelante que si compiten".
Dentro del patio, cada uno concentrado en el entrenamiento y enfocado en un sueño, el profe señaló puntualmente a uno, quien expresa todos los días y tiene la idea clara que lo llevó a caer el boxeo y a quien tiene como figura: "Me gusta el mexicano Canelo (Álvarez) por su pegada y su defensa. El boxeo es mi pasión y empecé en esto porque vi una película de Rocky y dije 'yo quiero hacer eso'. Me gustaría ser como Canelo algún día. Sueño en grande con llegar", expresó el pequeño Laureano.
Ángeles, una de las chicas del entrenamiento, afirmó: "Esto me apasiona. El boxeo me libera, me divierte, me da paz y tranquilidad, También me ayuda en defensa propia. El ejemplo que tengo es el de mi amiga Ariana, que ya no viene, y desde que empecé que quiero ser como ella, es mi modelo".
Por su parte, dentro del gimnasio también estaban los más chiquitos. Bastian, en representación de ellos aseguró que está dentro del mundo de boxeo sin contacto hace un año y que su parte favorita es lo aeróbico.
Por último y referido a la contención que siempre tiene el deporte, el profe Gustavo Díaz aseguró: "Muchas veces sentimos que los problemas nos cierran las puertas, pero hay que saber escuchar, porque ellos de alguna o}u otra manera nos están pidiendo ayuda, entonces como nosotros ya hemos pasado por estados parecidos, les tratamos de devolver a los chicos lo que la vida y el boxeo me dio a mi".
¿POR QUÉ SE CELEBRA EN ARGENTINA EL DÍA DEL BOXEADOR?
El 14 de septiembre de 1923, el argentino Luis Ángel Firpo perdió por nocaut, en el segundo round, contra Jack Dempsey, uno de los mejores boxeadores de la historia, en New York. El espectáculo, que reunió a más de 85.000 espectadores, se volvió el hito más importante de la historia del boxeo nacional, lo que dio origen al Día del Boxeador argentino.
En esa época, las funciones de boxeo estaban proscriptas y se practicaban de forma amateur. Las exhibiciones, de por sí escasas, eran clandestinas. Tras la presentación de Firpo en Estados Unidos, que visibilizó el deporte en América Latina, en nuestro país se permitió la práctica legal de la disciplina.