Tres futbolistas terminaron hospitalizados tras la terrible batalla campal que se desató en cancha de Aberastain, cuando el equipo local se enfrentaba ante Sportivo Rivadavia por el Torneo de Verano del fútbol sanjuanino. Uno de los jugadores llegó al nosocomio inconsciente, mientras que otros dos llegaron con una fisura en la nariz y golpes en la cabeza. Un escándalo.
Tres futbolistas terminaron hospitalizados tras la batalla campal en Pocito
Los incidentes ocurrieron cuando el encuentro, que ganaba el conjunto pocitano, estaba por finalizar. Todo comenzó con un cruce de patadas entre dos futbolistas rivales, que derivó en una tremenda pelea entre los dos equipos. Así lo muestra las imágenes que se viralizaron en redes sociales y provocaron gran conmoción.
Uno de los deportistas que se llevó la peor parte fue Diego Cuello, de Aberastain, quien terminó en el piso tras recibir una patada. Pero eso no es todo, ya que cuando estaba tirado en el campo de juego, apareció otro jugador de Sportivo Rivadavia para aplicare otra patada en la cabeza. En el conjunto de La Bebida, otros dos futbolistas también sufrieron heridas y tuvieron que ser hospitalizados: Armando Ríos, quien perdió el conocimiento, y Julio Marún, quien sufrió fisura de tabique nasal.
Si bien los futbolistas fueron dados de alta este lunes, desde ambas instituciones se mostraron preocupados porque la situación podría haber terminado peor. “Hay muchos jugadores con dolores. Fue una situación bastante difícil y angustiante. Podrían haber matado a uno de nuestros futbolistas”, apuntó Verónica Alfaro, presidenta de Sportivo Rivadavia, quien confirmó que denunciarán los incidentes del domingo.
Ahora deberán asumir las consecuencias. Tanto en Rivadavia como en Aberastain son conscientes de que habrá sanciones. El equipo pocitano viene de cumplir dos fechas sin público y sin recaudación tras los disturbios en el Estadio del Bicentenario, en la final que disputó con Unión de Villa Krause.
“No estuve en la cancha, pero tendré una reunión con la comisión para analizar lo que sucedió. Estoy triste y preocupado. Seguramente habrá sanciones, ahora tengo que ocuparme del club. Estas cosas no pueden pasar. Nosotros trabajamos día a día y no sólo el trabajo se hace en el fútbol, sino en el club en general. Quedamos mal nosotros, aunque tenemos parte de la responsabilidad”, apuntó Oscar Vargas, presidente de Aberastain.
Alfaro, por su parte, señaló que: "Es una mancha al fútbol y especialmente a aquellas instituciones a las que les cuesta mucho. En Rivadavia se hace un trabajo social importante y que tiene que ver con evitar cualquier hecho de violencia. Ahora terminamos siendo perjudicados por la invasión descontrolada de hinchas a la cancha. La gente de Aberastain pegaba con los puños y tiraba piedras, estaba descontrolada".