El ciclo de Marcos Rojo en Racing entró en zona de definición. Tras su expulsión ante River y los insultos al árbitro, se confirmó la sanción de cuatro fechas, un golpe que lo deja prácticamente afuera de la consideración en el corto plazo y termina de complicar su situación dentro del plantel.
¿Se acabó el amor?: Marcos Rojo recibió una tremenda sanción y Racing analiza rescindirle el contrato
Tras la sanción de cuatro fechas, la dirigencia ya trabaja en una salida anticipada del defensor, que podría irse antes de junio con un acuerdo económico.
A ese contexto se sumó su actitud luego de la derrota frente a Botafogo, donde se lo vio relajado y conversando con un rival, una imagen que no cayó bien en el club y que profundizó el malestar tanto en la dirigencia como en el cuerpo técnico.
Con este panorama, en Racing ya trabajan en una salida anticipada: le propondrán una rescisión de mutuo acuerdo con un resarcimiento económico por los dos meses de contrato que le quedan. Todo indica que su etapa en la Academia está cerca del final, marcada por sanciones, polémicas y un desgaste que parece irreversible.
El informe del árbitro sobre la expulsión de Marcos Rojo
En el día posterior al encuentro, se conocieron los detalles del informe que presentó el árbitro Sebastián Zunino luego de haber dirigido el partido. Allí, el juez citó textualmente cuáles fueron los insultos que le dijo Rojo después de sacarle la tarjeta roja.
"Sos un hijo de mil p... ¿Quién te puso acá? Sos un desastre, la c... de tu madre, c... de m...", le habría dicho el experimentado defensor a Zunino, según informó El Gráfico. Por este motivo, el exjugador de Estudiantes y Manchester United recibiría varios partidos de suspensión.
La expulsión, según detalla el árbitro, fue por “conducta violenta por aplicar un golpe en el rostro de un rival con el puño cerrado” en la jugada en la que Martínez Quarta terminó en el suelo durante la ejecución de un centro al área por parte del Millonario.
Previamente, Zunino le había sacado una tarjeta amarilla a Rojo en el entretiempo por exceso verbal en una protesta.