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viernes 1 de mayo de 2026

Entrevista

Omar Freire, el padre de la criatura: de su historia de amor en San Juan a la emoción de que su hijo juegue con Messi

Oriundo de Mendoza, en la década del ´80 se radicó en San Juan por el fútbol. Se enamoró de la sobrina de su formador y tuvo tres hijos, entre ellos Nicolás, el futbolista que está a punto de firmar con el Inter Miami. "San Juan siempre está presente", contó el protagonista.

En la década del ´80, mientras jugaba al fútbol en La Pampa, recibió un llamado que lo iba a cambiar todo. Los dirigentes de Sportivo Desamparados habían puesto los ojos en él, un defensor de categoría, sereno y con técnica, que ya había dado qué hablar en Mendoza, su provincia natal. "Cuando escuché el nombre me deprimí, le dije a un amigo ´¿a dónde me vas a llevar, viejo?´. Y la verdad es que no me arrepiento de haber ido a Desamparados, fue una de las mejores experiencias que me tocó vivir gracias al fútbol", expresa Omar Freire.

Desde Bowen, localidad del departamento General Alvear, provincia de Mendoza, el exfutbolista le atiende a este medio para contar detalles desconocidos de su historia con San Juan y la de su hijo Nicolás, hoy en boca de todos por su próximo arribo del Inter Miami, donde jugará con Lionel Messi y otras estrellas. El origen de un lazo que se volvió inquebrantable con el correr de los años surge en Puyuta, donde jugó varias temporadas y formó equipo con "Pato" Mallea, "Ricky" Moya y "Bocha" Silva, algunas de las leyendas del club víbora. "Fue algo medio loco lo mío con Desamparados. Pero fue una experiencia inolvidable por el predio, su hinchada, la calidad de la gente, muy pasional y que nunca paraba de alentar. Conocí buenos jugadores y grandes personas, que ahora se hacen los pendejos jugando todos los domingos", acota entre risas.

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Freire, a la derecha del arquero, en su paso por Sportivo Desamparados.

Freire lo tenía todo para retirarse en Sportivo, pero le llegó una oferta irrechazable de Santa Lucía. Alianza le ofrecía una casa del IPV en el Barrio Roque Sáenz Peña y otras comodidades para sumarse al equipo que más tarde iba a competir en el Nacional B. A esa altura su situación ya era otra: había formado familia con la sobrina de su formador sanjuanino, "Coneja" Díaz, de quien se había enamorado en los pasillos del estadio Serpentario, y ya tenía tres chicos (Nicolás, Juan Ignacio y Milagros): "No la pensé dos veces. Además Héctor Morales, de Alianza, me ofreció trabajo en una fábrica de que elaboraba artículos de limpieza. Estoy agradecido a ese hombre, porque yo era el sostén económico de la familia y en el fútbol no se ganaba mucho, no me alcanzaba para mantener a todos. Gracias a esos dos trabajos pude llevar una vida digna".

Los Freire vivieron mucho tiempo en Santa Lucía. Y como Omar jugaba en la Primera de Alianza, sus hijos, en sus primeros años en el fútbol, hicieron escuelita en el club lechuzo. Nicolás, a diferencia de su hermano Juan Ignacio, era un pequeño futbolista de perfil bajo al que apodaban "el hacha". "La camiseta le llegaba a las rodillas, era medio payaso, siempre de buen humor y de buen ánimo. Era un niño que entrenaba mucho. Yo llegaba a casa, un día de lluvia, y preguntaba por los nenes y Nico entrenaba y Juan Ignacio veía tele. Él no podía faltar a una práctica. No era chico que sobresalía, pero era muy disciplinado y tenía mucho respeto por la disciplina. Por eso tiene el presente que tiene, ese es su secreto", cuenta Omar.

Cuando Nico tenía seis años la familia se fue a vivir a Mendoza. Pese a esa situación, el defensor no olvidó nunca sus raíces y mucho menos a los amigos que cosechó de su paso por el fútbol sanjuanino. "Nico tiene siempre a San Juan. Tuvimos una historia bonita en la provincia. Allí trabajé muchos años para estar tranquilo y darles una formación a mis hijos. Por circunstancias de la vida me tuve que ir a Villa Atuel, pero siempre seguimos en contacto con la gente que dejamos en San Juan. De hecho este próximo fin de semana quizás viajamos para allá".

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Freire junto a sus hijos Nicolás y Juan Ignacio, ambos con la camiseta de Alianza.

El futbolista que hoy está cerca de ser compañero de Lionel Messi emigró a la CAI de Comodoro Rivadavia cuando apenas tenía 13 años. También hizo inferiores en River, donde fue campeón con la 5ta división. Pero el club que lo formó prácticamente fue Argentinos Juniors, el gran trampolín para llegar al fútbol grande. En 2017 su carrera deportiva dio un giro significativo cuando fue adquirido por el City Football Group. Gracias a ese enorme paso se transformó en un trotamundos, disputando partidos de Copa Libertadores con la Liga de Quito y adquiriendo el Campeonato Brasileño con el Palmeiras. Ahora, después de haber jugado en seis países, está a una firma de ser compañero de Lionel Messi.

"Estamos viviendo un momento muy bonito, soñado. Ahora está con estudios de rigor, porque viene de una molestia, y si sale todo bien será incorporado al Inter Miami. La verdad es que es un orgullo enorme. Siempre le agradezco a la virgencita, porque Nico pasó por momentos muy duros por distintas lesiones. Pero siempre lo intentó, siempre tuvo perseverancia", agrega Omar Freire.

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