Deportista de élite y empleada de la Cámara de Diputados. Majo Quiroga es la ciclista albardonera no vidente que no para de sumar medallas y de tener roce internacional. Hace poco llegó de la competencia en Estados Unidos y este jueves cortó su entrenamiento para visitar Entretiempo, el programa deportivo de Tiempo de San Juan. En una charla a fondo, contó detalles de cómo fue ese giro que dio en su vida tras la pérdida de su abuela. "Ella fue mi vida y ahora es mi ángel", la definió.
Majo Quiroga y cómo la pérdida de su abuela la animó al cambio más radical de su vida
La ciclista no vidente vivió toda su vida junto a su abuela Elba en Campo Afuera, Albardón, y después de su fallecimiento decidió tomar una iniciativa que sin duda dio un giro en su vida; se fue a vivir sola y fue todo un reto. "Al principio fue todo un desafío. Yo pensé que no iba a poder vivir sola, pero al final lo estoy llevando bastante bien", comenzó relatando la Peke.
De pasar a vivir con su familia a tener que hacer todo sola, dice: "Mi primer enfrentamiento fue con la cocina. Tenía un sartén adelante y unos bifes, y era acordarme de cómo se hacía. No me podía hacer ni un huevo frío". Asimismo, agregó que lo que le facilitó todo fue el microondas: "Me pude comprar uno y meto un huevo revuelto, es un minuto, suena y ya está. Es lo que me salva la vida".
A la hora de las especias para las comidas, evita ponerlas en frasco y las tiene a todas en paquete. Al momento de cocinar, el olfato es el sentido que más pone en alerta: "Me guío por los olores cuando los necesito. No uso la pimienta, entonces capaz me equivoco y en vez de pimentón le puse comino. En mi casa no me pasó nunca pifiarle, pero cuando vivía en Albardón si tuve una situación así 'en vez de ponerle café, le puse sal. Con el mate también me ha pasado, y de mezclar el azúcar con la yerba, millones de veces", contó entre risas Majo Quiroga.