Historia de resiliencia y transformación. La vida de Julián Aguirre (22) dio un giro inesperado. Un accidente en un gimnasio lo dejó en coma inducido, pasó por dos operaciones y actualmente se encuentra 'trabajando' para recuperar del todo su motricidad y foniatría. "Estoy agradecido a Dios y a todas las personas que rezaron por mí, también agradecido conmigo mismo de nunca perder la fe. A pesar de haber estado al borde de la muerte me pude volver al poner de pie", relató el sanjuanino a Tiempo de San Juan.
El volver a nacer de Julián Aguirre: de la caída de una pesa de 100kg a estar en coma y tener que 'trabajar' para recuperar su motricidad
Pasaron 7 meses del accidente en el gimnasio de Rivadavia y después de tanto silencio, el sanjuanino salió a contar cómo vivió esos días hospitalizado, la mala posición que usó para tomar la barra pesada y lo que le costó recuperar sus movimientos. Su fuerza de voluntad y el agradecimiento a todos los que oraron por su salud.
Fue sin duda un accidente con suerte. Gracias a un milagro lo puede contar. Julián llevaba una vida de rutina con el profesorado de Educación Física en la Universidad Católica de Cuyo, cuando a fines de noviembre se le cayó una pesa de 100 kilos encima mientras entrenaba en el Gimnasio Oxys de Rivadavia.
"Estaba empezando mi entrenamiento de pecho. El primer ejercicio de pecho consistía en 3 series de 7 repeticiones con 100kg en press banca, luego de hacer la primer serie descansé unos minutos y comencé con la segunda. Mi spotter (quien supervisa la técnica de los movimientos) me ayudó a sacar la barra para comenzar y noté que la apertura entre mano y mano estaba muy cerrada. En el momento de querer posicionarlas correctamente para realizar el movimiento excéntrico o negativo, la barra se deslizó sobre la palma de mi mano y cayó directamente sobre mis hombros y posteriormente la tráquea", recordó el sanjuanino sobre ese día.
De lo que pasó después de ese accidente no recuerda, pero sí haber despertado en la cama de un hospital y conectado con varios cables. Su vida estuvo en riesgo y los sanjuaninos oraron mucho tiempo por su salud, que fue mejorando día a día a paso lento.
"Recibí dos operaciones. Primero me realizaron una traqueotomía en San Juan, con el propósito de poder respirar ya que por el trauma, la tráquea sufrió una separación. Después, en Buenos Aires, me hicieron una cirugía de reconstrucción de tráquea. Con el pasar de los días pude volver a comer y tomar agua normalmente", aseguró sobre salud. Además, agregó que si bien pudo recuperar su motricidad, "no puede hablar mucho".
Julián es consciente de lo grave de su accidente y de lo que le costó recuperarse. Sin duda los miedos lo invadieron, pero nunca abandonó la fuerza para salir: su familia y su novia, los pilares fundamentales.
"El accidente me afectó en muchos aspectos, tanto físicos como emocionales debido a que perdí la motricidad por estar tantos días en coma inducido. Fue aprender nuevamente a caminar, escribir... además perdí gran parte de mi masa muscular. Fue un renacer para adaptarme a vivir la cotidianidad y hasta con una voz más reducida. Fue un momento muy difícil, mi familia y mi novia me apoyaron día a día".
¿Pensás en la vuelta a los gimnasios? y sin titubear, el deportista sanjuanino afirmó con un rotundo "sí". "Pienso en la vuelta, es algo que me llena y me motivó por muchos años. Además tuve un apoyo muy fuerte durante todo este proceso por parte del mundo fitness, principalmente del Gimnasio Oxys".
Por último, Julián se tomó su tiempo para agradecerles a todos que de alguna u otra forma oraron por su salud. "Estoy agradecido a Dios y a todas las personas que rezaron por mí. Nunca perdí la fe y a pesar de estar al borde de la muerte, me pude volver al poner de pie".