A casi 30 kilómetros de la Ciudad de San Juan, el Superclásico del próximo domingo se vive de una manera particular. En lo profundo de Caucete, donde las necesidades brotan todo el tiempo y el día a día es a pulmón, conviven el River y el Boca caucetero. Se trata de Villa Etelvina y Atlético Maurín, dos clubes que fueron fundados por hinchas de los dos gigantes del fútbol sanjuanino y que visten los mismos colores y hasta el mismo escudo. Detrás de estas dos emblemáticas instituciones del Este sanjuanino, la curiosa historia de dos de sus protagonistas.
El Superclásico más raro del mundo se vive en Caucete
En el fútbol profesional son infinitos los casos de futbolistas que cruzaron de vereda y vistieron la camiseta del clásico rival. Aunque es considerada la máxima traición en el mundo del fútbol, quedando sepultados en el olvido popular, por intereses deportivos o económicos se han visto traspasos polémicos incluso en River y en Boca: desde Oscar Ruggeri y Gabriel Batistuta hasta Lucas Pratto. Pero en el fútbol doméstico como el caucetero, donde las pasiones se agigantan, convivir con los colores de tu clásico rival es todo un desafío.
La historia de Leandro Tejada (22) y Sebastián Castro (32) es por demás rara. El primero es fanático de Boca y el segundo recontra hincha de River, pero en el fútbol local visten y defienden la camiseta del club que fue fundado por el eterno rival.
"Es complejo, sobre todo lo fue cuando empecé a jugar al fútbol. Me incomodaba la banda, pero fui madurando porque me di cuenta de que se trataba de Villa Etelvina y no de River. De hecho, en mi debut, tenía que jugar sí o sí con unas medias que decían ´millonarios´. Eran unas medias de River y yo no sabía cómo decirle al técnico que no me gustaba, que no me las iba a poner. Pero bueno, me puse otras medias por debajo y así pude salir a la cancha", contó el más joven.
El Club Atlético Villa Etelvina fue fundado el día 16 de septiembre de 1946. Su camiseta tiene una banda roja cruzada, símbolo de River Plate, y su escudo también es idéntico al club de Núñez. Mientras que el Atlético Maurín nació en el Pozo de los Algarrobos, un 15 de mayo de 1934. Sus colores, azul y oro, le hacen honor a Boca Juniors.
"Cuesta vestir los colores de boca, porque a River lo llevo en la sangre. Soy bastante fanático. Al principio me costaba. Cuando debuté, me puse una musculosa de River por debajo de la camiseta de Maurín. Ya ahora me acostumbré, uno sabe que son los colores del club de Caucete, que es Maurín", señaló Castro.
Villa Etelvina y Maurín vienen de enfrentarse por la Liga Caucetera, donde empataron 4-4. Sus protagonistas confiesan que si bien hay "pica", en el fútbol doméstico tienen otros clásicos.
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