Rápido, regular y protagonista. Gerardo Tivani bate todos los récords y este domingo se quedó con uno más: el Grand Prix del Pedal Club Olimpia. A pesar de no haber ganado ninguna etapa, fue el ciclista más regular de los más de 100 que integraron el pelotón. Siempre un destacado, silencioso, pero haciendo el trabajo duro para seguir marcando terreno en este deporte que tanto le apasiona y le corre por las venas. Un legado irrompible de los Tivani. En el día después del campeón, madrugón para ir a la Difunta, un desayuno con una de sus tartas favoritas y la siesta que se postergó para responderle a todos los que lo felicitaron.
El día después del campeón: visita a la Difunta, el honor al permitido y 'el viejo' que lo ayudó a no abandonar
"Temprano a la mañana fui para la Difunta Correa y San Expedito para ir a buscar a mi papá y a mi sobrino, que hicieron una promesa por lo del Grand Prix. Hice de remisero, me siento tranquilo, feliz y relajado por haberlo logrado", cuenta Gerardo desde el comedor de su casa de Pocito.
Tivani no ganó ninguna de las etapas del Grand Prix, pero fue el que más rápido completó los 7 días de carreras. Se adjudicó como ciclista su primera competencia larga, la "otra Vuelta" sanjuanina.
Calle Independencia entre 10 y 11, ahí se concentra el campeón. Bienvenida con la pilcha de su equipo (Municipalidad de Pocito), el mate en mano y una tarta de durazno con crema, la debilidad del ciclista sanjuanino, que le preparó con mucho amor Yesica, su señora. La tele encendida y puesta en TyC Sports, y el protagonista, relajado después de haberlo dejado todo en la competencia que tuvo como etapa final los ocho giros a la Avenida de Circunvalación y que atravesó Capital, Santa Lucía y Rivadavia, hasta completar los 128 km.
"Cuando fui a buscar a mi papá no tenía señal, pero cuando entré a Caucete, tenía el celular explotado de mensajes, notificaciones, llamadas. No pude dormir la siesta para responderles a todos. Uso mucho el celu, pero no soy cholulo, sólo lo hago para chusmear", señala el ciclista pocitano.
La mañana del pedalero empezó bastante movida. Primero tuvo que madrugar para ir a buscar a su viejo que se fue a la Difunta a agradecer por el logro que su hijo consiguió. Sin embargo, se pudo hacer el desayuno de siempre: un café con leche con una tortilla de avena y huevo. Más tranquilo, no pensando en nada y sonriendo mucho, dice que el viernes fue su cumpleaños y que recién terminada la competencia, es decir, hoy, pudo comer la tarta de durazno, su debilidad: "Soy un loco por las cosas dulces. Desde el viernes que la tengo guardada en el frizzer. Ahora la estoy disfrutando", confiesa.
- ¿Qué pasó después de que levantaste trofeo de campeón?, ¿Cómo siguió el festejo?
-Después de que terminó todo estuvimos hasta tarde con los chicos, familiares y jefes del staff. Comimos empanadas, gaseosas y hubo también cervecita. Me relajé.
- Teniendo la obligación de ser protagonista, ¿Cuáles son las sensaciones que te dejó?
-Era una competencia difícil, había que llegar con buen estado físico. En el Giro me había sentido bien. En una de las etapas anduve sin frenos y al otro día quedé segundo. Por eso empecé a recuperar la confianza y pasó lo que pasó en el Colorado.
- Si no estarías en el mundo del ciclismo, ¿en qué deporte encontraríamos a Gerardo Tivani?
-Mi otra vida vida hubiese estado en el fútbol. No sé en qué posición, pero me encanta. También soy amante de los caballos. Creo que hubiese ido por ahí. Veo mucho deportes, todo el día la tele está puesta en el canal TyC Sports.
-¿Asador, buen compañero del que los hace o sos el que espera en la mesa?
-No los hago. Soy el que hace compañía. Siempre con una cervecita de por medio, si es negra, mejor. No soy pretencioso con las comidas, trato de comer siempre sano, nada de frito y siempre asado. En cuanto a lo dulce, soy un loco por las tartas, pastafrola, maicenitas y el helado. Hoy sí me di mi permitido.
-Siempre se los ve buenos hermanos y muy compañeros, pero ¿hay una chicana con Nico antes de las carreras?
Compartimos la misma pasión. A pesar de que siempre se pone contento porque gano y yo por él, Nico siempre ha sido bastante pícaro. En el equipo que estuvimos antes le habíamos puesto "el niño cagado", y ahí le quedó. Él me dice 'Flaki', más cariñoso.
-¿Cuál es tu sueño?
-Lo tengo todo: salud, familia, y en lo deportivo, me falta ganar la Doble Difunta Correa. Este año salí segundo, estuve cerquita. Ese es mi objetivo.
-¿Qué significa la bicicleta para vos?
-Es todo para mi. Desde que tengo noción mamo bici por mi papá y mi hermano más grande. Siempre que me levanto, está la bici. También es mi cable a tierra y la estructura de mi vida es mi familia.
-Campeón y con varios años de carrera, ¿pensaste en algún momento en abandonar?
-Sí, lo pensé. Muchas veces dije 'qué estoy haciendo acá'. Este año también estuve a punto de dejar por el tema económico. Mi papá estuvo ahí para salvarme e impulsarme a seguir. Mi viejo se siente orgulloso por habernos formado como ciclistas.
-Si te tuvieses que describir como ciclista profesional y como persona, ¿Cómo lo harías?
-Como ciclista, me gusta hacerlo profesionalmente, sin dejar detalle. Y como Gerardo, yo siento que soy buena persona y dentro del pelotón me brindaron mucho apoyo para poder ganar el Grand Prix.
-Te gusta mucho el fútbol, ¿si Gerardo Tivani fuese jugador de fútbol, sería....?
-El "Chipi" Barijho, bien calentón. Tengo mis calenturas en las carreras. Las discusiones que se dan ahí mismo, pero todo queda ahí.