En el complejo El Horizonte, la casa de la Selección Argentina en el Mundial de Hockey sobre Patines, hay un lugar sagrado. Está cerca del comedor, con colchonetas y bicicletas a su alrededor, y es el rinconcito favorito de los jugadores para pasar sus ratos de ocio. Es un lugar acogedor, donde sobran las charlas, las confesiones y los mates. Su anfitrión es nada menos que Luis “Cacho” Pena (48), el utilero del combinado albiceleste que es todo un símbolo del stick y la bocha en San Juan.
Cacho Pena, el utilero que es un símbolo del hockey y vive un sueño con la albiceleste
“Mi rol no es solo pasarles una camiseta o un patín a los jugadores. Es esperarlos con un mate, para escucharlos, para solucionar algún problema. El jugador es como todo ser humano, tiene su vida particular y también tristezas y alegrías. Entonces se habla, se habla mucho, y todo queda ahí. El jugador es un hombre grande, pero siempre es lindo mimarlo y darle una atención. Ese tipo de cosas le levanta el ánimo”, confiesa el protagonista a Tiempo de San Juan desde el coqueto alojamiento de Marquesado, en un día particular para él.
Cacho se sumó a la Selección Argentina Senior este año, a pedido de Carlos Nicolía. Al capitán argentino, estrella del Benfica de Portugal, lo conoce desde niño. Igual que a Matías Pascual y Pablo Álvarez, quienes crecieron en la canchita del Olimpia Patín, cuyo club prácticamente es parte de su vida: “Un amigo me sugirió llevar a mis hijos al Olimpia y ya llevamos 20 años allí. Yo me sumé como utilero hace 15, con el famoso Tito López. Entonces conozco a muchos de los chicos que hoy están en la Selección, los he visto de niños. Por eso, cuando me llamaron, fue una alegría muy grande”.
Durante el Mundial de Hockey trabaja codo a codo con Marcelo Cristofanelli. Es el encargado de acondicionar la zona de entrenamiento en el complejo de cabañas, de lavar la pilcha en su propia casa –siempre con ayuda de su esposa Elena- y de armar todo el vestuario en la previa de cada partido. Cacho es el primero que llega al Aldo Cantoni, cerca de las 18hs, para acomodar la indumentaria, patines y demás elementos de los hockistas.
También cumple el rol de mecánico junto a Cristofenelli: “Nosotros armamos el patín, porque la bota tiene que ir puesta en una forma específica. Después regulamos suspensiones y cambiamos ruedas o rulemanes. Son varias cosas las que hace el mecánico. También hay que ajustar las cintas de las canilleras o ajustar los tornillos de los cascos”.
El 10 de noviembre se celebra el día del utilero en Argentina
Si bien es un desafío demandante el que atraviesa por estos días en San Juan, Cacho dice estar feliz con la labor y lugar de privilegio en el que le toca estar. “Estar en la Selección es un sueño hecho realidad. Todos los días me levanto en la cabaña, tomo mate y agradezco por estar en este lugar. Después de todo lo que pasé con mi esposa e hijo –ambos son trasplantados-, esto es un premio”, confiesa el protagonista.