El ruido de los motores envuelve todo el Autódromo El Zonda Eduardo Copello. Los autos aceleran a fondo, el público acompaña desde los cerros y los pilotos se juegan todo en el fecha a fecha para quedarse con el trono. Pero lejos de los protagonistas y del festejo en el podio post carrera, hay otra competencia que se disputa en silencio y que pocas veces se ve: la de los hombres del taller, quienes trabajan a prueba de tiempo para ponerlo a punto. El video.
Brillo al capó, aire a las gomas y un trabajo a contrarreloj: así funciona el quirófano del Zonal Cuyano en El Zonda
Mientras las miradas se las lleva la pista y el podio de los ganadores, en los boxes del Autódromo Eduardo Copello hay otro mundo que trabaja a toda velocidad. Mecánicos, asistentes y familias enteras empujan desde las sombras para que cada auto salga a correr en perfectas condiciones. El video con los hombres del taller.
Este fin de semana, en la tercera fecha del Zonal Cuyano, Tiempo de San Juan recorrió la zona de boxes y se metió en la oficina del mecánico, donde cada equipo trabaja como si estuviera dentro de un quirófano.
Ahí no hay lugar para el error. Entre olor a nafta, manos llenas de grasa y herramientas tiradas sobre el piso, los mecánicos hacen magia para que los autos vuelvan a pista en cuestión de minutos. Una falla mínima puede dejar afuera a un piloto. Por eso, cada detalle cuenta: "Sin nosotros, esto no se podría. Nosotros revisamos todo", contaron los protagonistas.