Lo que debía ser un partido más de Reserva terminó en un verdadero escándalo en Mendoza. En un clásico cuyano cargado de tensión, Godoy Cruz se impuso 1-0 sobre San Martín, pero el resultado quedó en segundo plano ante un desarrollo caótico, con incidentes dentro y fuera de la cancha.
Botellazo y escándalo en Mendoza: la barra de Godoy Cruz agredió a los pibes de San Martín en un clásico caliente
La Reserva del Verdinegro cayó 1-0 ante el Tomba en Mendoza, en un partido desbordado de polémicas. Expulsiones, proyectiles desde la tribuna, un arquero golpeado y un final insólito.
El clima se fue calentando con el correr de los minutos, especialmente en el segundo tiempo. A los 9 minutos, una decisión arbitral muy discutida desató un fuerte cruce entre los jugadores, que derivó en las expulsiones de Barrera en San Martín y Valenzuela en el conjunto mendocino. Más tarde, el Verdinegro sufriría otra roja, en un contexto cada vez más áspero y desbordado.
Sin embargo, lo más grave ocurrió fuera del campo. Desde la tribuna local, identificados como parte de la barra de Godoy Cruz, comenzaron a arrojar proyectiles contra los futbolistas sanjuaninos. En medio del caos, uno de esos objetos —una botella— impactó contra jugadores visitantes, generando momentos de máxima preocupación.
El arquero de San Martín también denunció haber sido alcanzado por un elemento contundente, lo que obligó al árbitro Porotelli a detener el encuentro y enviar a ambos equipos a los vestuarios. La situación encendió todas las alarmas y dejó al partido al borde de la suspensión.
Durante la interrupción, dirigentes de ambos clubes, incluido el presidente del Tomba, bajaron al campo de juego para intentar llevar calma y garantizar que el encuentro pudiera completarse. Finalmente, tras varios minutos de incertidumbre, se tomó la decisión de reanudarlo.
Pero lo insólito estaba por venir. Al momento de volver a jugar, ya se habían cumplido los 45 minutos reglamentarios. Sin embargo, el árbitro determinó agregar 35 minutos, que luego se extendieron aún más, alcanzando cerca de 40 minutos adicionales, en una decisión que generó desconcierto total.
En ese tramo final interminable, San Martín tuvo la gran chance de empatar, pero el arquero Carrera se transformó en figura al atajar un penal y sostener la ventaja para el conjunto mendocino.
Así, en medio de un contexto cargado de bronca, polémicas y violencia, Godoy Cruz terminó celebrando un triunfo que quedó completamente opacado por lo sucedido en las tribunas y un cierre que difícilmente pase desapercibido.