San Martín le ganó 3-0 a Gimnasia de Jujuy en la tanda de los penales y abrochó la clasificación a los 16avos de final en el Estadio Julio César Villagra. El partido fue chato y las emociones llegaron en el final, cuando los papeles se pusieron sobre la mesa y el mata mata de los penales eligió al mejor. Matías Borgogno sacó su mejor versión al atajar dos tiros y depositar a los del Pipi Romagnoli en la siguiente instancia donde espera el Racing de Costas. Machete, arenga y el festejo efusivo: así vivió la serie el 'uno' de Concepción.
¡Atento Scaloni!: machete, arenga y el festejo efusivo de Matías Borgogno
Matías Borgogno fue la gran figura en el Julio César Villagra al atajar dos penales de la serie que lo depositaron en la siguiente instancia de la Copa Argentina. Sin nervios, con el equipo al hombro y de paseo en un estadio que ya conoce. Así sacó boleto a los 16avos el uno de Concepción.
Después del 0-0 en los 90 minutos, Romagnoli comenzó a delinear el cinco que iba a patear, mientras que en el otro rincón estaba Borgogno junto a Velazco y Tato González, el entrenador de arqueros sanjuanino, que le acercó el machete para acertar en todo lo que vino después.
El arquero tomó el protagonismo en la charla pre penales y los motivó con su arenga. Estaba escrito que el Alberdi le sentaba bien (por sus anteriores participaciones en Copa Argentina y el ascenso a Primera), pero tenía que estar el empuje extra.
Parado en el medio del arco y haciéndose inmenso, San Martín pasó gracias a su efectividad en la tanda de los penales. Matías Borgogno que ya se convirtió en ídolo del Pueblo Viejo, 'pispeó' el machete y atajó los dos primeros de la serie, metiendo un poco de presión en el tercero, que por cierto, terminó colgada en la tela de la tribuna. Festejo efusivo y un verdinegro que después de tanto, volvió a sonreír.
Así vivió la definición de los penales Matías Borgogno: