De potrero y de muchos sueños. Los jugadores sanjuaninos se juegan el partido de su vida y lo tienen más que claro. En menos de un año, Francisco Álvarez y Leandro Espejo pegaron el salto a Primera y ahora están por disputar la primer final de su carrera como futbolista. Comparten diferentes veredas, pero el buen torneo 'o las coincidencias de la vida', los juntó en una cita por la finalísima. De visitantes, pero con la familia siempre a cuestas y en la tribuna. Aguante, ilusión y una pequeña promesa: Silvia y Fabiana, con la pilcha lista para la final.
Aguante, ilusión y una pequeña promesa: Silvia y Fabiana, con la pilcha lista para la final
Ambas confirmaron que para este partido ya hicieron 'su pedido especial' para que les vaya bien y que tengan una buena final
Silvia es la mamá de Francisco Álvarez (22), el central de Patronato. Si bien afirma que lo extraña mucho, dice entender de esto y que si "Chumy" está feliz, ella lo es por dos. Es algo muy lindo para su carrera como jugador y más que nada para los que lo siguen, como los fans como ella. El futbolista que ahora defiende los colores del equipo de Paraná es oriundo de la Villa Italia, en Rawson. Hizo inferiores en San Martín y su labor dentro del plantel siempre fue destacada, es por eso que su paso a los entrenamientos con el primer equipo no demoró nada.
Llegó una oferta de Talleres, emigró y después de algunos partidos, Patronato, otro equipo de Primera, posó los ojos en él. Francisco se daba el lujito de llegar al Patrón. Fue suplente, titular y hasta se dio la chance de poder gritar su primer gol con esa casaca. Después de un excelente camino en la Copa Argentina, el pibe de la Villa Italia jugará la final de la Copa Argentina.
Un viaje confirmado a Mendoza y Silvia lista con la número 17 de Francisco en el bolsito para hacerle de hinchada.
Por su parte, está Fabiana. Aún le abundan las emociones de que el pibe nacido en el corazón de la Villa Paula, en Chimbas, se vista de Talleres para salir a comerse la primera final de su carrera como jugador. Un sueño. Una idea loca que solo estaba deambulando y que de a poco empezó a tomar forma y color: Leandro Espejo (19) hizo todo bien y sin duda mantiene en lo más alto su apodo de la "Joya".
Peñarol fue su casa desde chico y el DT de turno notó ese potencial para hacerlo explotar en la Primera del Federal A. Salió goleador y solo le bastaron un puñado de partidos para resaltar. Talleres levantó el teléfono y llegó la tan ansiada oferta para tentarlo. La explotó en Reserva y no lo dudaron más: concentró y mojó en el primer partido que fue titular.
Fabiana agarró sus cosas, la 25 de Leandro, y es una de las que estará frente a 'T' en la final de la Copa Argentina.