En 2018 un estudio del sindicato internacional de futbolistas (FIFPro) reveló que el 38% de los jugadores en actividad padecían síntomas de depresión. Si bien no hay cifras actuales, el tema del que muchas veces se busca escapar, incluso se oculta, vuelve a ser foco de debate tras la trágica muerte del jugador uruguayo Santiago “Morro” García. La máxima exigencia, la falta de continuidad y la situación económica, como también ciertas situaciones personales, suelen ser una carga para quienes animan el deporte más apasionante y popular del mundo. Trastornos emocionales que aparecen con más frecuencia y afectan a muchos más futbolistas de los que se cree.
La depresión en el fútbol: el relato de 3 sanjuaninos y la importancia de sumar el entrenamiento psicológico
Pablo Jofré, conocido como el “Peca” en el ambiente sanjuanino de la redonda, contó que en 2020 padeció una situación de estrés producto del parate ocasionado por la pandemia de coronavirus. La falta de fútbol y la incertidumbre de no saber qué iba a ser de su futuro, teniendo en cuenta que sus ingresos dependían exclusivamente del deporte, le generaron depresión. “No sabía si iba a volver a jugar al fútbol, además lo económico iba mucho de la mano. El parate me tocó muchísimo. Fui varias veces al psicólogo”, confesó el volante puyutano.
El delantero de Alianza, Pedro Terrero, también padeció la suspensión por casi 10 meses del fútbol sanjuanino por la emergencia sanitaria. Se quedó sin club, sin sueldo, y tuvo que salir a rebuscársela con otros oficios. Incluso pidió trabajo por Facebook. “Uno no sabía con qué recurso iba a contar, porque sabía que era para largo. Gracias a Dios conseguí laburo en una empresa de seguridad privada. Pero esa situación afectó a muchos jugadores. Yo charlaba con compañeros que realmente la pasaban mal, algunos tuvieron que recibir atención psicológica”, explicó.
Según publicó Perfil, la pandemia incrementó el número de deportistas que aseguraron sufrir síntomas de ansiedad o depresión. Durante el 2020, de hecho, se duplicó el porcentaje que publicó FIFPro en un principio. Sin embargo, a la falta de rodaje, retiro o exigencia, también se suma a la mirada crítica de los hinchas y periodistas, y situaciones familiares. Cargas que también pasan facturas. Un caso conocido es el de Carlitos Tevez, quien fue suplente en la final de la Copa Diego Armando Maradona debido al mal momento anímico que atravesaba por el estado de salud de su papá.
“Detrás de un jugador de fútbol hay una persona, como en todos lados. Es el único trabajo donde te pagan para que te insulten y critiquen. El fútbol es un trabajo, así lo tomamos. Pero tiene su presión detrás de los hinchas, de los fanáticos. Yo soy una persona fuerte de la cabeza, pero no todos son iguales y reciben la misma contención”, comentó Nicolás Pelaitay
Jofré, de Desamparados, se sumó a las palabras de su colega verdinegro y agregó que: “Dejan de lado al futbolista por negocio. Es lamentable que todo sea un negocio. Si no rendís, que venga otro. Cuesta decir, pero somos un número para muchos. Y eso, le costó la vida a una persona. No somos un robot, también sentimos como todo ser humano. Tenemos problemas familiares y se puede notar en el rendimiento. No somos héroes, somos personas”.
La importancia del entrenamiento psicológico
En San Juan no hay clubes deportivos con psicólogos deportivas. El plantel de San Martín contaba con un profesional, pero cuando jugaba en Primera División. En la actualidad sólo la Secretaría de Deportes aplica esta importante herramienta para los deportistas de alto rendimiento, que son casi 60.
“La psicología deportiva es fundamental. Es una herramienta importante para prevenir este tipo de fatalidades. No sólo se puede evitar lo que sucedió con el jugador de Godoy Cruz, sino que también se puede lograr una mejora en la calidad y resultados de los deportistas”, explicó Gustavo Bueno, el especialista que trabaja con los atletas elite de San Juan.
Pedro Terrero contó que alguna vez le tocó recibir ayuda de un psicólogo deportivo y calificó la experiencia como “trascendental”. “Es muy bueno porque te ayuda en momentos complicados. Un profe o un compañero no te va a saber solucionar las cosas, sí un profesional de este tipo. Se necesita implementar y tratar la salud mental, es la manera más rápida para sacarse la carga que uno puede llevar”, apuntó.
Bueno agregó que el trabajo de los psicólogos deportivos es ayudar a superar los “bloqueos” mentales que se puedan producir en lo personal y deportivo. “La depresión o problemas son bastantes comunes, y se debe a la exigencia o estrés que vive el futbolista. Muchas veces genera la pérdida del sentido de la vida. Y pasa también cuando se piensa únicamente en el éxito a través del deporte. Por ejemplo, con la pandemia los atletas sanjuaninos se vieron altamente afectados. Entonces uno trabaja en muchos aspectos emocionales y motivacionales para sostener los niveles altos de exigencia deportiva en esta situación”.