El final del certamen virtual del Súper TC2000 tuvo como escenario principal al Autódromo Eduardo Copello, más conocido como el Zonda, donde se vivió un emocionante espectáculo que consagró a un gamer por encima de los pilotos profesionales, mientras que Agustín Canapino demostró que el circuito sanjuanino es un territorio que bien conoce.
En el mundo virtual: el Zonda volvió a brillar como escenario del automovilismo nacional
Con los cerros de fondo, la pista sanjuanina en la realidad virtual se asemeja a la verdadera y un video lo demuestra de forma clara. Las imágenes comparan la recorrida real de Canapino, desde su máquina, con la recorrida de Rosso en el juego.
El Titán de Arrecifes le puso suspenso a la definición del “Campeonato de las Estrellas” al pelear al frente de la carrera y llevarse la victoria en el trazado de La Quebrada y presionar, así, a sus rivales a no cometer errores hasta los últimos instantes, aunque Maximiliano Lezaeta fue impecable en su trabajo y por ello fue campeón.
Un crack en los simuladores, Lezaeta logró lo que nunca pudo en la vida real con corredores como Leonel Pernía (Renault Sport Castrol Team), Facundo Ardusso (Renault Sport Castrol Team), Franco Girolami (Fiat Racing Súper TC2000 Team) y Juan Manuel 'Pato' Silva (Puma Energry Honda Racing), entre otros.
La gran final
La carrera definitoria fue para mirarla de pie. En las primeras vueltas sucedió de todo. Luego de una largada magnífica, Ardusso se encontró peleando la punta con Canapino en la segunda vuelta. Vivian se mezclaba en la discusión, y Lezaeta y Gómez se retrasaban al cuarto y sexto puesto, respectivamente.
Un pelotón de punta inquieto le ponía muchos interrogantes a una definición en la que a esa altura ya no sabía de favoritos. Todo podía pasar. Muchos toques y maniobras al límite que involucraban a los candidatos podían cambiar el destino del campeonato. Canapino tampoco estaba exento al error. Incluso los padeció. Un par de excesos en la horquilla, le hicieron perder al arrecifeño la punta con Ardusso y entrar en la línea de fuego de una carrera caliente y abierta.
Una final apasionante. Canapino la pasaba mal y caía al cuarto puesto. Incómodo en la disputa, perdía con Vivian y también con Lezaeta. Hasta que llegó el momento de quiebre. Inesperado. Fue en la vuelta 7. A Vivian le empezaban a aparecer los inconvenientes con el volante que los arrastra desde la fecha de Centenario (problemas de configuración) y se retrasaba. Y pocos metros más adelante, Ardusso desaparecía de la acción cuando abría el octavo giro de la competencia. El piloto de Renault sufría la desconexión por falta de internet en su casa de Las Parejas. Increíble, pero real… Los fierros son así, en el mundo del simracing.
A todo esto, Canapino había vuelto a superar a Lezaeta por lo que con la salida de Ardusso, heredaba el primer lugar. A partir de allí, Canapino corría con la necesidad de ganar y Lezaeta con la calculadora en la mano. El piloto oficial Chevrolet necesitaba vencer y que Lezaeta y Gómez terminaran del octavo puesto para atrás.
Fueron diez vueltas de un duelo titánico entre Canapino y Lezaeta por la punta. En el medio, Gómez se trenzaba en la disputa con Llaver. Girolami y Juan Angel Rosso brindaban un mano a mano fantástico por el quinto puesto en la parte final y Borda cerraba una prolija tarea para alcanzar el tercer escalón del podio.
Fue victoria de Canapino. El cuarto ganador distinto en cuatro fechas de un “Campeonato de las Estrellas”, que después de los triunfos de Bleynat, Lezaeta y Gómez, también tuvo a un piloto real entre sus vencedores. Y a un simracer como campeón. Maximiliano Lezaeta, con tres pole position, un triunfo y dos segundos puestos, es el justo monarca del Súper TC2000 eSport.
Se podría decir que retiene el título Lezaeta, porque en el 2019 este productor de seguros de Olavarría también ganó el Campeonato Presentación del “Flow e-Racing Championship”. Ese logro le dio la oportunidad de ingresar a este “Campeonato de las Estrellas” y ser seleccionado por el Juncos Racing para su equipo eSport. Hace ocho años que compite en simuladores y a los 24 años, acaba de ganar su decimonoveno certamen en el mundo del simracing. Un verdadero talento de las carreras virtuales, con el perfil de un piloto de raza, que creció en los autódromos viendo a su padre y primo salir campeones en múltiples certámenes zonales. Maxi nunca pudo correr en la vida real, pero se dio el gusto de consagrarse frente a los mejores pilotos del país… Y eso no es un juego. Salud, Campeón!
Fuente: Con info de Carburando