Un Motor home blanco con algunas calcos de viejas carreas. Los Persia es apellido sinónimo de automovilismo en la provincia mostró la pasión por el deporte y el amor familiar al lado de la pista. No faltó nadie a la mesa larga que se armó en el parque cerrado del autódromo Eduardo Copello.
En el Zonda hubo fin de semana Persia
Verónica Rodríguez, La esposa de Ariel nos contó que “siempre que hay carreras nos instalamos para ver a nuestros pilotos, imagínate que Ariel corre desde los 15 años y cuando lo conocí yo también me sume a los viajes y a los trabajos en el taller”. Además, la esposa del ganador del Top Race Junior afirmó que “siempre estamos en el taller ayudando, lo mismo que Gabriela, Belén, Rosa, Danila, Ana y Alejandra cada una aporta lo suyo para que le vaya a bienal so chicos”.
Todos colaboran en todo, la humildad que tienen es admirable. Ellos tuvieron espacio y tiempo para conversar con cualquiera. Si alguno pedía lugar en la mesa, sin ningún drama le hicieron el espacio para que comparta con ellos el domingo de carreas.
En la mesa hubo primos, tíos, sobrinos todos festejaron a lo loco cuando Ariel pasó la bandera a cuadros. Cuando Fabricio se subió al podio también hubo festejo masivo. Pero los Persia no son solamente la familia de un piloto de carreras, sino que todos trabajan como equipo para que el auto y toda la logística este completa cada vez que alguno de los suyos se acomoda en la butaca de algún auto, no importa la categoría que sea.