En el deporte de alto rendimiento muchos deportistas suelen hacer un trabajo invisible que pocas personas ven y. sobre todo, valoran. Para que los atletas lleguen suelen estar acompañados de pilares que lo acompañen en todo el proceso evolutivo. En Juan Pablo Castro, sus padres cumplieron un rol fundamental para que Tito llegue a dar el gran salto en el rugby.
Los mejores pilares: el apoyo más importante a la joyita sanjuanina del rugby
Carlos Castro y Virginia Collado son los papás de la joyita sanjuanina. Carlos le transfirió la pasión por el rugby a su hijo. Es más, "Maraño", como lo conocen en el San Juan RC, fue entrenador en el proceso que Juampi estaba en cadetes. Luego, viajó por todo el mundo para verlo jugar en las distintas camisetas que usó en su corta pero exitosa carrera.
Virginia es el gran sostén de Juan Pablo. Ella es su cable a tierra, consejera y la que está pendiente en los detalles. Más de una vez elaboró las comidas que le pedían las nutricionistas UAR. A pesar que no pudo estar en gran parte de los partidos, ella siempre le escribe un mensaje deseándole suerte. Luego, las llamadas suelen ser inolvidables al preguntarle sobre cómo jugó.
Tito Castro se encuentra viviendo un presente más que merecido. Mejor jugador en el último Mundial M20 vistiendo la camiseta de Los Pumitas. Campeón con Jaguares XV en la First Division de la Currie Cup. En 2019, formará parte del plantel de Jaguares para afrontar el Super Rugby. Todo estos logros se deben gracias al acompañamiento de sus padres, quienes fueron pilares para que la joyita sanjuanina que brilla en todo el mundo.