El 19 de agosto del 2017 fue la inesperada última función de un rugbier con un futuro promisorio. Se disputaba la última fecha de la Copa Plata entre el sólido puntero San Juan RC y el último de la tabla: Belgrano RC.
El rugbier mendocino asesinado por su novia jugó su último partido en San Juan
Promediando la segunda mitad el nº 20 llamado Genaro Fortunato ingresaba al reducto de Santa Lucía y disfrutaba de la pasión que lo unía junto a su hermano Fausto.
El 32-22 a favor del Piuquén fue anecdótico porque ambos equipos ya conocían su destino en la Copa Plata del Regional Cuyano. San Juan RC se preparaba para ascender al Top 8 y el Prócer a defender la categoría y soñar con un 2018 mejor.
El partido fue discreto. El local manejó el ritmo del encuentro; mientras que Belgrano no se animó a jugarle de igual a igual. Cuando el mendocino Cristian Saracho dio por finalizado el match ambos equipos se abrazaron deseándose buena suerte.
Genaro a paso calcino se retiró pensando en la Reválida que debía disputar con su club con la incertidumbre sobre los potenciales contrincantes. Compartió el tercer tiempo y subió al colectivo que le deparaba el viaje a su San Rafael amado. Mientras compartía con sus compañeros nunca imagino que ese fue su último partido en tierras piuquenes.