La ilusión de tomarse revancha por lo sucedido la final de la temporada pasada duró poco en Turín. La expectativa que tenía la Juventus frente al último campeón de la Champions League comenzó a
desvanecerse cuando Cristiano Ronaldo anticipó a toda la defensa local y capitalizó la asistencia de Isco.
Ronaldo brilló en Turín y el Real Madrid goleó a la Juventus
La notable atajada del tico fue la razón por la que el conjunto italiano no llegó al empate. Antes del cierre del primer tiempo Toni Kroos demostró por qué el Merengue era superior a su rival.
Bajo la lluvia europea el alemán se adueñó de la mitad de la cancha y probó de media distancia. El violento remate se estrelló contra el travesaño y el sonido metálico paralizó a los simpatizantes locales. A pesar de los esfuerzos del dueño de casa, la diferencia entre los intérpretes suponía una previsible clasificación española.
En el complemento una corajuda incursión ofensiva de Karim Benzema pudo extender la distancia. El
francés desparramó a la última línea de la Juventus y Cristiano Ronaldo tomó una descarga de su
compañero para resolver con un remate cruzado. Por centímetros no se definió la serie, dado que el tiro del lusitano se fue ancho.
La insistencia de Dybala era el único recurso que tenía el elenco de Allegri para igualar el pleito. El
cordobés se las ingenió para molestar a los hombres defensivos de la Casa Blanca y generar
infracciones cerca del área enemiga. Así, en una falta que le cometió Sergio Ramos, la Joya amenazó
con el cobro de un balón detenido que rozó en la barrera y descolocó a Navas. La fortuna jugó a favor
del Real Madrid.
La obra maestra llegó en los pies de la figura de la noche. Cristiano Ronaldo improvisó una maniobra
descomunal para que Zidane sonría y celebre el triunfo que le permitirá tener una clasificación más
holgada. De chilena, el mejor portugués de la historia cerró el espectáculo. La ventaja de dos goles y la expulsión de Dybala eran argumentos para imaginar al combinado ibérico en la siguiente fase.