Al sur de Valle Fértil, en el mismo lugar donde se crió y preparó los Juegos Olímpicos Río 2016, Viviana Chávez encara un proyecto de atletismo destinado a mujeres de todas las edades. Un espacio de recreación y contención, también una especie de trampolín para alcanzar el deporte de alto rendimiento tal como lo hizo ella. “Hoy tengo la necesidad de dejar algo en mi comunidad, de enseñar y aprender”, dice la maratonista olímpica.
Viviana Chávez, maestra en su tierra
El proyecto lleva el nombre de la deportista sanjuanina, pero el mismo fue impulsado en conjunto con Fabiana Verón, astiqueña y ex compañera de la secundaria. Su `coequiper´ será quien dirija los entrenamientos cuando ella no esté. "Hace mucho venía pensando en esto pero fue Fabiana quien me dio fuerza para arrancar. Empezamos con la marca, el logo, las remeras y así nos embalamos las dos en este proyecto. Yo voy a estar un día a la semana, ella estará el resto. Pero mando los planes y seguimos conectadas por WhatsApp", dice Vivi.
El espacio verde de la terminal de ómnibus es el punto de concentración para su team. Allí unas 30 mujeres se reúnen los lunes, miércoles y viernes (15.30 a 16.30) para dedicarle una hora al deporte, al bienestar físico y mental. Las clases son gratuitas gracias al importante apoyo de la Municipalidad de Valle Fértil.
"Nada podría hacer sin el apoyo de Omar Ortíz (intendente). Todos los proyectos me los aprobó y cuando necesito tal cosa siempre está. En Astica no había deportes, no había nada, y la incorporación de este grupo está bueno. Estoy alejada, pero siempre trato de promover el atletismo en los chicos y gente grande”.
El proyecto de Viviana Chávez arrancó en Astica, pero la intención de la atleta es expandirlo a localidades cercanas como San Agustín y Chucuma. También sueña con llevar su marca y experiencia a las Sierras de Elizondo, de donde es oriunda su familia. “Ojalá pueda seguir explotando el semillero de atletas del Valle”.
La vida de Viviana Chávez cambió radicalmente después de los Juegos Olímpicos. Formó su familia en La Rioja y hace meses fue mamá de Benicio. Hoy disfruta de su novedoso proyecto deportivo en Astica y de la maternidad.
“Siempre me preguntan por los Juegos y yo, en esta etapa de transición, digo que no sé qué me deparará el destino. Obvio que uno quiere aspirar a lo máximo, que hoy es Tokio. Pero estoy disfrutando de esta nueva etapa y del regreso a las pistas, ya veré más adelante qué dice mi cuerpo y cómo responde", explica.