En el inicio del Torneo Sol mientras acomodaba la mesa de planillas conversó con nosotros Horacio Luna, que se emocionó hasta las lágrimas mirando el techo que hace poco tiene su cancha.
Don Luna, el alma de Concepción
En ese sentido nos dijo "me acuerdo cuando pusieron tribunas qué alegría que teníamos, ahora ver la cancha así es algo que nunca soñé" contó.
Los detalles de las redes, la conexión del tablero, la limpieza en La mesa de control. Los baños y el acompañamiento permanente a los equipos del Concepción. Todo eso lo hace Horacio Luna quién vive por y para el Azul de La Villa Mallea.
Para Don Luna o Lunita su vida se resume y en una frase, "acá está toda mi vida. Mis hijos jugaron acá y desde hace más de cuarenta años que vivo para Concepción" expresó con la humildad que siempre conversa con aquellos asiduos concurrentes a las canchas.
Horacio Luna tiene 74 años, padre tres hijos que desde muy pequeños se subieron arriba de los patines.
Siempre estuvo en el club, "antes hacía más cosas, ahora hago menos por una enfermedad que tuve, pero sigo viviendo en el club. Estoy muy agradecido. Con todos los equipos de mujeres y varones viaje a muchos lugares" dijo orgulloso quién siempre recibe a locales y visitantes con una sonrisa y La mejor predisposición.
Hasta hace algunos años "me encargaba de ser mecánico, llevaba agua y estar siempre cerca de los jugadores, ahora hago todo lo que puedo, no hubiese sido hincha de otro club, amo a Concepción" dijo el alma del club de la Villa Mallea, un crack.