El sueño nació en 2017, después de consagrarse campeones en la Clase 2 del Zonal Cuyano en 2016. Pero fue este año, recién en la 4ta fecha, que hicieron realidad aquel anhelo de competir juntos en el Turismo Nacional, otra de las atrapantes categorías que tiene el automovilismo argentino. A base de mucho esfuerzo y abordo de dos Toyota Ethios preparados en San Juan y con mano de obra local, Diego y Facundo Leanez son la apuesta cien por cien sanjuanina que tiene hoy el ambiente motor.
Los Leanez, una apuesta cien por cien sanjuanina en el ambiente motor
"Estamos haciendo experiencia en una categoría difícil pero muy competitiva con autos desarrollados netamente en San Juan. Todo se hace acá. No todos tienen autos propios, la mayoría alquila los vehículos, los chasis y los motores. Esto es distinto, todo acá se desarrolla en la provincia. Mucha gente queda sorprendida que los autos están hechos en nuestra provincia y muchos están interesados en el rendimiento y quieren hacer técnica con el equipo", comentó Diego a este medio.
Los dos "fierros" de los hermanos Leanez son preparados en el taller MIC (Mecánica Integral Computarizada) de Horacio Mas. "Se trata de dos autos estándar, es decir, de calle. Se dejó sólo el casco y quedó totalmente pelado para comenzar a trabajar. Se hizo una jaula antivuelco, se desarrolló la suspensión el soporte de motor, el tanque de combustible, entre otras cosas. Esa es la diferencia con otros pilotos, sin desmerecer a nadie, pero esto está hecho integramente en San Juan", adelantó el jefe técnico del equipo.
La idea de los Leanez es seguir haciendo experiencia en la categoría y por qué no subirse al podio de la general en 2019. "Hemos avanzado y mejorado los tiempos y registros, y los vehículos cada vez andan mejor. Nuestro objetivo es quedar en el top ten de la categoría. Esperamos en 2019 dar pelea en el campeonato, ya cada uno con un motor y una caja de repuestos. Es difícil pero creo que hay potencial para ser protagonistas el próximo año.
Del hockey a los fierros.
Diego (31) y Facundo (26) comparten deporte de chiquitos. En sus inicios practicaron hockey sobre patines, uno en Olimpia y otro en Estudiantil, y hoy son compañeros en la pista. "Competimos sanamente. Es bueno tener a un hermano en el equipo, te permite poder confiar y hacer cosas que quizás no la hacés o generás con una persona ajena. Tira siempre para tu lado y eso te da tranquilidad. No hay peleas, sí cargadas cuando uno está más adelante que el otro en las largadas. Pero siempre nos deseamos lo mejor", expresó el más chico.