Por Carla Acosta
Todo a pulmón: entrena en Boca y paga sus viajes con su sueldo de guardavidas
Una vez al mes, Karim Adárvez recorre aproximadamente unos mil kilómetros para entrenar y competir en una de las escuelas de judo más influyentes del país, la de Boca Juniors. Pero lo hace a pulmón, sustentando el viaje con lo ganado en el verano como guardavidas y alojándose en la casa de sus compañeros judocas. La historia de un pibe que, a sus 21 años, transita un sacrificado camino por un sueño olímpico.
Karim es un chico que desde niño estuvo abocado a las artes marciales, su salvavidas cuando la separación de sus padres lo golpeó. Primero practicó kung-fu y después judo, disciplina que lo tiene enamorado hasta el día de hoy. Estuvo bajo las alas del reconocido profesor Luis Meritello, pero el año pasado decidió volar solo y probar suerte en Boca.
Pero no fue fácil trasladar sus entrenamientos a Buenos Aires. Los gastos de pasaje, comida y alojamiento es una mochila pesada para un deportista que no recibe beca deportiva y apenas sobrevive con lo ganado en el verano como guardavidas de la secretaría de Deportes. Sumado a esto, tuvo que reponer la indumentaria que le robaron el año pasado. La misma tenía un valor de 10 mil pesos.
Además, el joven deportista cuenta con el apoyo de toda su familia. De hecho, contó que en su último viaje Buenos Aires recibió un aporte económico de su abuela Nora. "No es fácil. Y no es dar lástima. Es sacrificado, Mis ahorros de guardavidas los gasté en mi último viaje y ahora me ayuda mi familia, a quienes les agradezco por acompañarme siempre", señaló.
Pero su pasión e ilusión por el judo no lo detiene. Ya compitió dos veces representando a Boca y le fue bastante bien: en su debut, en el Abierto Intercolegial en Lanús quedó tercero en Senior y Graduados, y en el Nacional que se disputó en San Juan fue séptimo en Senior y medalla de bronce en Graduados.
"Me vine a Boca a continuar con mi carrera deportiva y ellos me abrieron las puertas desde un principio. Me demostraron que son una familia en todos los ámbitos y que comparten valores. Tengo apoyo de mis compañeros y eso está bueno", contó.
Hoy, instalado por unos días en Boca, practica dos veces al día en turnos que duran hasta tres horas. Además de club de La Ribera, Karim también entrena en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo y en las instalaciones de la Universidad de Buenos Aires. Su maestro es Claudio Reppeto, bronce panamericano y varias veces medallista en campeonatos internacionales.
"Esta es una experiencia bastante particular porque es algo nuevo y lo nuevo siempre causa un poco de temor e inseguridad al no conocer. Pero el deporte es esto, arriesgar. Di un paso grande, fue una decisión que no fue fácil de tomar", expresó.