La semana que todavía está en curso debería ser guardada para entender y evidenciar que, en este país, cuando se habla de River también se habla de Boca y cuando se habla de Boca siempre se está hablando de River. El lunes, Barros Schelotto era el líder del líder de un torneo tan largo como sencillo y Gallardo preparaba a River para ganar una nueva Libertadores en su época internacional más gloriosa. Para el cierre del martes, el Muñeco ya era el técnico terrenal que perdió en la planificación en general y en el duelo individual frente a Almirón, mientras la onda expansiva le daba brillo al arranque premium del Melli en el campeonato, con siete victorias en siete partidos y seis puntos de ventaja sobre el segundo. Será responsabilidad del espectador formar su opinión sin contaminarse con la exageración mediática, pero están avisados: al igual que con sus equipos, cuando se habla de Gallardo también se habla de Guillermo -y viceversa-. Y esta tarde, en el mejor momento de uno y en el peor del otro, vuelven a encontrarse.
El otro clásico; el mismo: todos los enfrentamientos de Guillermo y Gallardo como técnicos
Duelo parejo
Repasamos todos los enfrentamientos entre Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Gallardo, como técnicos, por partidos oficiales.
“El empate para nosotros es malo”, dice el 7 bravo, en una frase que lo simboliza en varias de sus facetas. Si nunca en su vida se permitió especular, no debería sorprender que ni siquiera evalúe tomar más recaudos que los estrictamente necesarios pensando en defender una igualdad que lo sostendría en la punta sin que River se pueda recuperar. El espíritu de su equipo es igual al suyo:agresivo, ofensivo y ganador. Por eso, internamente bajó línea: hoy en el Monumental saldrán a buscar el triunfo como lo hacen en todas las canchas. Y si eso significa darles “el segundo golpe”, será perfecto y letal. Para sus aspiraciones en el torneo: dejaría al rival a 12 puntos...
Encima los números no ayudan
River no le gana a Boca en el Monumental, por el torneo local, desde el Apertura 2010. En el siguiente informe repasamos los últimos seis encuentros en Núñez.
“Tenemos un partido para aliviar el alma. Lo mejor que nos podía pasar era jugar contra Boca”, dice Gallardo, que habla como dirige y dirige como vive:con altura, determinación y entregando su corazón. Por eso, aunque no lo diga directamente, lo que más le dolió deportivamente de la noche granate no fue la derrota:fue la forma. Incomparable a otras caídas de su ciclo, cuando aún en la derrota River seguía siendo su River. Y cuando dice que lo mejor que le podía pasar era tener enfrente al clásico, no miente:es la segunda parte del “ahora que venga el que sea” que dijo antes de eliminar a Boca por segunda vez consecutiva, cuando se puso definitivamente el traje del Emperador Bonaparte y ganó su lugar entre los mejores (o el mejor) técnico de la historia de River.
Pitana en el Superclásico
El referí internacional fue sorteado para River-Boca.
La semana todavía está en curso, pero cerca de terminar. El principio del fin será cuando Pitana -ojalá de hable de fútbol y no de arbitraje- anuncie a las 18.05 que arranca el partido que incluye tantos partidos en sí mismo. El mejor de la década contra el mejor del momento. El más agresivo contra el más ofensivo. Gallardo frente a Guillermo. River frente a Boca. Todos, en busca del punto G.