Jorge Balmaceda Bucci
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Las chicas del Handball de la delegación sanjuanina son el fiel reflejo del espíritu de integración deportiva que pregonan los Juegos Binacionales. En lo que va de la nueva edición con sede en Córdoba, las chicas soportaron derrotas y también disfrutaron de la alegría que trae aparejada la victoria, pero su gran brillo es la buena onda que reparten a su paso por las canchas y también por los pasillos del hotel y las calles de Carlos Paz.
Micaela González (Centro Impulso Caucete, 17 años), Nadir Montiveros (Centro Impulso Caucete, 17 años), Candela Guzmán (Centro Impulso Caucete, 17 años), Milena Soto (Universidad, 17 años), Gimena Garramuños (Landini, 18 años), Candela Garramuños (Landini, 16 años), Yazmín Mustafá (Landini, 16 años), Valentina Rodríguez (Universidad, 17 años), Ruth Díaz (Universidad, 15 años), Micaela Yusti (Club Pocito, 17 años), Sol Rodríguez (Universidad, 15 años), Martina Muñoz (Club Pocito, 16 años), Lourdes Picón (Alianza, 17 años) y Camila González (Universidad, 15 años) son las 14 chicas que defienden los colores sanjuaninos bajo las órdenes de Azul Ares (entrenadora) y la preparación física de Giselle Quiroga.
Por donde ellas pasan se escuchan risas más allá de que en la cancha los resultados no hayan sido los soñados. Eso sí, a la hora de competir se cierran en banda para darlo todo. La concentración se refleja en sus caras y el sentimiento de equipo las cubre de solidaridad y entrega en cada pelota disputada, en cada defensa a ultranza y también cuando alguno de sus ‘sablazos’ perfora la red rival.
Caucete, Capital, Santa Lucía y Pocito son los cuatro departamentos que aportan jugadoras a esta selección, que llegó a esta competición con la idea de foguearse seriamente con miras a plantearse resultados más serios en posteriores ediciones, principalmente la de San Juan 2019.
Sus ocurrencias son sinónimo de diversión puertas adentro del Hotel Las Lajas. Ya sea en el hall o en el comedor, las jugadoras de Ares se hacen notar. Selfies y fotos con atletas de otras delegaciones también forman parte del menú de un grupo de amigas que se enfunda orgulloso los colores de San Juan sin escatimar en simpatía.
