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jueves 23 de abril de 2026

Leonela Yúdica

La campeona detrás del mostrador

Con dolor de espalda y aún exhausta por el viaje de regreso a San Juan, volvió a su trabajo en la Casa del Jamón. Después de lograr el Título Argentino, algo histórico para San Juan, sus compañeros la recibieron con la música de Rocky y los clientes con felicitaciones y piropos. Por Carla Acosta.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan

De chaqueta bordó, pelo suelto y una sonrisa que encandila a todo el local, atiende a la clientela y también se da tiempo para ayudar a sus compañeros con la cortadora de fiambre. Quién diría que detrás de ese rostro radiante y ese cuerpo esbelto hay diez sacrificados rounds que no sólo le dan felicidad, sino también intensos dolores de espalda. Esta es la cruda y real vida que vive la campeona del Título Argentino Peso Mosca, Leonela Yúdica (26), quien 48 horas después de hacer historia para el boxeo sanjuanino ante la púgil Florencia Canteros sigue con su vida de siempre, la de una laburante más. 

Mientras atiende, algunos clientes la reconocen y le dicen que la vieron por la televisión. La felicitan por el logro y algunos, impactados por la belleza de la morocha, se animan a piropearla sin miedo a un gancho o un cross. Ella sonríe, da las gracias y como piba humilde que es sigue con su perfil bajo y no se desprende de su puesto de repositora en la conocida Casa del Jamón. 

"El domingo llegué en la mañana y me acosté tarde, a las cuatro. Al otro día me tomé el colectivo para estar a las ochos en el trabajo", comenta la campeona. 

Con la música de la película Rocky y a puras felicitaciones, sus compañeros de trabajo le dan una gran bienvenida después de semejante hazaña conseguida en suelo porteño. La púgil sanjuanina, que peleó el viernes en las últimas horas de la noche y el domingo en la mañana ya estaba en San Juan, en donde la recibieron hasta con caravana, no se toma descanso y pese a los dolores intensos que sufre en su espalda, producto de los golpes de su rival, se presenta en su puesto laboral."Todos mis compañeros me felicitaron, me dijeron que vieron la pelea y que la habían sufrido mucho. Me dijeron que les daba cosa que mi nariz sangre. Algunos que no ven boxeo se prendieron sólo porque peleaba yo", destaca la "Princesita". 

Además del cinturón merecidamente ganado en el fallo dividido ante Canteros, recibe los halagos de los masculinos que se hacen presentes en el local y hasta un desayuno que esa misma mañana del lunes su encargado le regala. Es que a pesar de llevar apenas pocos meses en la fiambrería, Leonela sabe cosechar buenas amistades y recibir sólo buenas vibras. 
 
En su vida pasó por varios rubros laborales para sumar unos pesos a su casa. Hasta fue cosechadora de ajo. Ahora es repositora en la conocida casa de fiambres. En este último trabajo entra curiosamente en reemplazo de su ex cuñada, Daiana Silva, jugadora de la Selección Argentina de hockey sobre patines y quien pide licencia para poder estar en el Mundial de Francia. "Daiana me llamó antes y después de la pelea. Cuando ella llegue del Mundial retomará su trabajo y yo no sé si siga", comenta Leonela, una piba remadora debajo del ring. 

Retomar también la bolsa

La campeona también retomó su rutina de entrenamientos en el Mocoroa, a cargo de su tío Daniel Alcaraz. Es que la boxeadora sanjuanina ya tiene fecha para defender el Título Argentino conseguido el viernes 17: será en noviembre aunque aún no le confirmaron la fecha ni la rival. Yudica apuntó que ya peleó con la mayoría de las púgiles de peso mosca y no sabe quién será su próxima contrincante. "Tuve el lunes solo para descansar en cuanto a boxeo. Se acerca otra pelea más y tengo que estar bien preparada. La última pelea por el Título la acepté porque tenía muchas ganas y no quería desaprovechar la oportunidad. Si hubiese sido otra pelea común no sé si hubiese aceptado", dijo la invicta, en referencia al duelo con Canteros, pelea que le confirmaron una semana antes. 

Las anécdotas de una pelea histórica

Desde bajarse al ring y preguntarle a Osvaldo Príncipi, relator de la TV Pública, si había ganado; hasta ir a la esquina del ring, en el tercer asalto, y pedirle a sus compañeros de equipo que paren de gritarle. Esas son algunas de las anécdotas que vivió Leonela durante la pelea ante Florencia Canteros."Cuando terminó la pelea estaba enojada conmigo misma. Sentí que no había hecho lo suficiente para alcanzar la victoria. Entonces me bajé y le pregunté a Príncipi que si la había ganado. Él me dijo lo mismo que la mayoría, que los primeros rounds los perdí y los otros los gané", expresó la boxeadora.

Después está la otra anécdota, la del reto a su tío y entrenador Daniel Alcaraz y al ex boxeador sanjuanino "Gringo" Cabrera, quienes se encontraban en el rincón de Yúdica: "En los primeros rounds no hacía lo que ellos me decían y no paraban de gritarme. Al gritarme tanto, yo no podía escuchar lo que me decían y me ponía más nerviosa. Cuando terminó el tercer round les dije que por favor no me gritaran. Después del cuarto ni los escuché y me tranquilicé (risas)".

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