Por Luz Ochoa
Cuando llegó a la escuelita de Sportivo, un Marquitos ilusionado con practicar el deporte más popular del mundo pisó el césped y vio correr a sus compañeros y la idea de gastar tanta energía no fue de su agrado, por lo que pidió -muy convencido- ir al arco. Fue ese momento en que decidió ser, los próximos e infinitos noventa minutos de su vida, el guardián de la meta.
Súperman atajapenales
Marcos Mateo se calza el traje de súper héroe y, bajo los tres palos, se planta y defiende cada pelota a muerte. Campeón puyutano, vuela para la foto y define finales con grandes tapadas. Por Luz Ochoa.
“La mejor final fue contra los verdinegros porque atajé dos veces el mismo penal. En el primer disparo, el árbitro me dijo que me había adelantado y por eso se volvió a ejecutar. El final fue hermoso. Estaba mi familia en la tribuna y me emocioné. Fue como una película”, describe Mategol, apodo irónico con el que lo cargan sus compañeros por los tantos que le marcan.
Espectador de lujo en cada encuentro, vibra cada partido con gran pasión y no se deja molestar por los insultos que le caen por detrás ni por las injusticias que mira desde cerca. “Ese tipo de cosas me juegan a favor porque me agrando cuando le hago la contra a alguien”, asegura.
Campeón con la octava división, la sexta y la quinta, sabe que las palabras de Galeano son demasiado trágicas cuando se refiere al defensor del arco. “Es cierto que estás solo y que te tiran para matarte, que no crece el pasto donde pisas y que cargás con mucha responsabilidad, pero es un juego en equipo y siempre contás con el apoyo de tus compañeros que son tu familia”, explica.
Necesita de un espíritu inquebrantable, como todo héroe de comic, y de una rápida recuperación para no caer en el error continuo, por lo que buscar la pelota adentro del arco significa todo un pesar para Marcos. “Es el trayecto más triste y furioso. Sentís que fallaste y que fracasaste, pero enseguida tenés que alimentarte de ánimo, si no estás perdido”, confiesa.
El arquerito víbora, que se agranda frente a la adversidad vuela de palo a palo y desafía las leyes de la gravedad para cuidar su valla, es considerado uno de los mejores y por ello fue llevado a prueba a Boca y Godoy Cruz. “Lo de Boca fue una experiencia interesante, en la que aprendí mucho. Aunque el nivel al que acostumbramos es muy superior. En cuanto a lo de Mendoza, fue un problema de pase lo que me impidió quedarme”, declara.
Con la idea de alcanzar sus sueños más locos, que van desde la Libertadores hasta un mundial con la Selección, quien vive todos los partidos con gran intensidad sabe que el sueño del pibe se multiplica por millones y que el camino es arduo, largo y rudo. Pero, aún así, está dispuesto a recorrerlo. “Vivir del fútbol sería la meta. Es que no debe existir cosa más linda que vivir de lo que a uno le gusta”, aclara y dictamina: “Hay que ponerle el pecho a las balas y estar dispuesto a jugarse la que sea”.
Identifíquese
Nombre: Marcos Daniel Mateo
Fecha de nacimiento: 17 de octubre de 1995
Colegio: 6° año de la escuela San Juan Bautista
Apodo: Mategol
Categoría: Cuarta
Club: Sportivo Desamparados
Ídolo: Iker Casillas
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Apuesta sanitaria
Por Miriam Walter
En la remodelación integral de hospitales de San Juan se viene el de Caucete
Liga de Vóleibol Argentina
Por Redacción Tiempo de San Juan
De atrás y en el tie break: UPCN lo dio vuelta con el corazón y pegó primero en la final ante Ciudad
Tiempo en Iglesia
Por Bautista Lencinas
Va todo al ganador: un joven tucumano se quedó con el Big Air
Datos
Por Redacción Tiempo de San Juan