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miércoles 6 de mayo de 2026

No le perdonó una

El Verdinegro que goleó a Boca

El sanjuanino Oscar Fornari fue una pesadilla para los Xeneizes. Con la camiseta de San Martín, Gimnasia de la Plata, Gimnasia de Mendoza y Vélez, le convirtió tantos. En la previa de Boca y el club de sus amores, contó cómo fue enfrentar y gritarle goles al club de la Ribera. Por Carla Acosta.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan

¡Eh sanjuanino! ¡Gordo! ¡lpqtp! y demás insultos, acompañados por todo lo que los hinchas tuviesen en sus manos: botellas, papeles, etc, caían desde la popular donde se ubicaba la “12”. Oscar Fornari se había convertido en el “cuco” para los jugadores e hinchas de Boca. En aquel partido, con la camiseta del Lobo, el sanjuanino le había quitado de sus manos el Nacional del `78. Hoy, con 62 años, el ex futbolista contó las hazañas que logró enfrentando al Xeneize, entre  ellas, el primer gol que le metió a Roma y aquel doblete en el Bosque.

Era 1970 y el Estadio 25 de Mayo estaba repleto, casi 9 mil almas y algunos simpatizantes, conmocionados por la visita de Boca, estaban  colgados de las telas de alambre y gritando como locos. Si bien, era el escenario para el ciclismo, en aquella ocasión fue adaptado para el fútbol, nada más y nada menos para recibir a uno de los equipos más grandes del mundo. Emocionado, su cuerpo temblaba. Fornari vivió un año especial ya que fue su año de debut y en el cual tuvo que afrontar muchos rivales, entre ellos, el poderoso Xeneize. No recuerda ni el día ni el mes, pero sí aquel gol de 30 metros que le metió al arco de Antonio Roma, arquero e ídolo para los de la Ribera. Según el sanjuanino, fue un lindo gol y el tanto que lo “catapultó” porque gracias a él y al de Milicia, los sanjuaninos empataron 2-2 con Boca, por la décima fecha del Nacional. “Tortuga” Paz, Vicente Vega y JJ Pérez, eran algunos de los once jugadores locales. Mientras que del rival se destacaban las presencias de Meléndez, Rojas y Ratín, a este último lo tuvo como DT cuando jugaba en el Lobo. Esa noche el mediaguino no pudo dormir, no sólo por la noche inolvidable en el partido sino también por los festejos con su familia y amigos tras el empate. “Era impresionante, una cosa muy linda y especial. Es uno de los mejores equipos del país”, dijo el ex futbolista.

Si bien, no tenía un festejo en particular cada vez que le convertía a Boca, la adrenalina y alegría, explotaban por sus poros. Y más, cuando le arrebataba algo de sus manos. En 1978, los Xeneizes estaban en la punta del Nacional y debían enfrentar en el Bosque a Gimnasia y Esgrima de La Plata. El sanjuanino estaba en el banco de suplentes, listo para salir a escena y grabar otra de sus tantas películas. Boca ganaba 2-0 pero la astucia de Fornari, quien marcó de cabeza y otro tanto de penal, y el gol de Jorge Cragno, el Lobo dio vuelta el resultado y lo terminó ganando 3-2 ¡Y con 9 jugadores! Y así, Quilmes tomó la punta y salió campeón. 

Sin dudas, es recordado por los hinchas y por Orlando Gatti, quien sufrió los goles del sanjuanino. “Siempre le hice goles a Gatti. Era re lindo, me estaba acostumbrando y más siendo hincha del Millonario (risas)”, contó.

Nacido en Media Agua, su corazón estaba dividido por dos pasiones: San Martín y River Plate.
Ni él se hubiese imaginado, cuando hacía las inferiores en Belgrano de Sarmiento, que le iba a convertir tantos goles a Boca Juniors. Y muchos menos “goles importantes”. No sabe exactamente cuántos fueron los goles pero calcula unos 7 u 8. Con la camiseta de Gimnasia de Mendoza le marcó en 1983 cuando corrían los 89 minutos del partido. El encuentro lo terminó ganando el Xeneize gracias a los goles de Domínguez y Gareca. Mientras que con la camiseta del Fortín, también le marcó pero no recuerda cuándo y cómo.

Separado de su mujer, el “Pájaro” vive en Godoy Cruz, Mendoza, donde trabaja en la Municipalidad del Departamento en el área deportes. Junto a sus hijos Marina y Diego y sus 4 nietos, el fútbol le da gran felicidad. Hace cuatro años que no visita el Hilario Sánchez (su última vez fue contra Racing en el 2007), y en la vecina provincia no asiste a ninguna cancha, pero de todos modos no se pierde ningún partido por televisión. Y mucho menos se perderá el próximo Boca-San Martín en la Bombonera, que se jugará el domingo 30 a las 19,30. Según Fornari, el Xeneize no anda bien y la goleada del equipo sanjuanino a Arsenal por 4-0 en la última fecha, lo beneficia y para él, puede hacer un buen partido. “Es muy difícil decir quién gana. San Martín puede hacer un buen partido y me inclino por ellos”, dijo.

Pese a vivir en el corazón de Godoy Cruz, grita su amor por el Verdinegro y contó que en los veranos suele andar con la casaca del equipo de Concepción. “La gente no me dice nada ni se meten conmigo. Es más, me tratan bien y hasta me reconocen más que en San Juan, será lo que no voy mucho”, señaló.

Confesó que extraña mucho  la provincia y su querido Media Agua. Dijo que en su ciudad natal lo tratan como un ídolo y no faltan invitaciones para asistir a comidas. Tuvo posibilidades de dirigir en San Martín y Sportivo Desamparados, en este último jugó en  1987, pero no las aceptó, ahora no descarta volver, tomar revancha y ser DT.

Histórica palomita

Oscar Fornari y su gol de palomita en 1973, dejaron a Argentina en el Mundial de Alemania `74. Jugaba su primer partido con la selección  por las Eliminatorias ante Bolivia, en La Paz, y gracias a su gol, la Selección Nacional ganó 1-0 y se metió en el Mundial. “Sufrimos mucho en aquellos tiempos. Sin embargo, era una cosa que no me olvido jamás. Fue muy lindo y más que ahora te recuerden como uno de los sanjuaninos que fue de selección”, dijo.
Compartió equipo con Fillol, Kempes, y Bochini, entre otros. Con este último, dijo que hablan por teléfono y de vez en cuando se juntan en persona para charlar y recordar aquellos tiempos.

Más sobre Fornari

Hizo las inferiores en Belgrano de Sarmiento y en 1969, con 18 años, pasó a San Martín. Al año siguiente fue a Gimnasia de Mendoza y allí estuvo dos años. En 1973 se fue a Liniers, donde jugó hasta el `75 en Vélez.  Ese mismo año pasó a Gimnasia de La Plata, donde estuvo 3 años. Mientras que en 1979 jugó en Junior de Barranquilla, Colombia. Luego volvió a Mendoza para jugar en Gimnasia, Huracán Las Heras y Argentino de Mendoza. Sus últimos años en el fútbol lo hizo en Desamparados y Atlético la Juventud Alianza, donde se retiró en 1989 con 39 años de edad.

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