Por Carla Acosta
Tiempo de San Juan
El Verdinegro que goleó a Boca
¡Eh sanjuanino! ¡Gordo! ¡lpqtp! y demás insultos, acompañados por todo lo que los hinchas tuviesen en sus manos: botellas, papeles, etc, caían desde la popular donde se ubicaba la “12”. Oscar Fornari se había convertido en el “cuco” para los jugadores e hinchas de Boca. En aquel partido, con la camiseta del Lobo, el sanjuanino le había quitado de sus manos el Nacional del `78. Hoy, con 62 años, el ex futbolista contó las hazañas que logró enfrentando al Xeneize, entre ellas, el primer gol que le metió a Roma y aquel doblete en el Bosque.
Si bien, no tenía un festejo en particular cada vez que le convertía a Boca, la adrenalina y alegría, explotaban por sus poros. Y más, cuando le arrebataba algo de sus manos. En 1978, los Xeneizes estaban en la punta del Nacional y debían enfrentar en el Bosque a Gimnasia y Esgrima de La Plata. El sanjuanino estaba en el banco de suplentes, listo para salir a escena y grabar otra de sus tantas películas. Boca ganaba 2-0 pero la astucia de Fornari, quien marcó de cabeza y otro tanto de penal, y el gol de Jorge Cragno, el Lobo dio vuelta el resultado y lo terminó ganando 3-2 ¡Y con 9 jugadores! Y así, Quilmes tomó la punta y salió campeón.
Sin dudas, es recordado por los hinchas y por Orlando Gatti, quien sufrió los goles del sanjuanino. “Siempre le hice goles a Gatti. Era re lindo, me estaba acostumbrando y más siendo hincha del Millonario (risas)”, contó.
Nacido en Media Agua, su corazón estaba dividido por dos pasiones: San Martín y River Plate.
Ni él se hubiese imaginado, cuando hacía las inferiores en Belgrano de Sarmiento, que le iba a convertir tantos goles a Boca Juniors. Y muchos menos “goles importantes”. No sabe exactamente cuántos fueron los goles pero calcula unos 7 u 8. Con la camiseta de Gimnasia de Mendoza le marcó en 1983 cuando corrían los 89 minutos del partido. El encuentro lo terminó ganando el Xeneize gracias a los goles de Domínguez y Gareca. Mientras que con la camiseta del Fortín, también le marcó pero no recuerda cuándo y cómo.
Separado de su mujer, el “Pájaro” vive en Godoy Cruz, Mendoza, donde trabaja en la Municipalidad del Departamento en el área deportes. Junto a sus hijos Marina y Diego y sus 4 nietos, el fútbol le da gran felicidad. Hace cuatro años que no visita el Hilario Sánchez (su última vez fue contra Racing en el 2007), y en la vecina provincia no asiste a ninguna cancha, pero de todos modos no se pierde ningún partido por televisión. Y mucho menos se perderá el próximo Boca-San Martín en la Bombonera, que se jugará el domingo 30 a las 19,30. Según Fornari, el Xeneize no anda bien y la goleada del equipo sanjuanino a Arsenal por 4-0 en la última fecha, lo beneficia y para él, puede hacer un buen partido. “Es muy difícil decir quién gana. San Martín puede hacer un buen partido y me inclino por ellos”, dijo.
Pese a vivir en el corazón de Godoy Cruz, grita su amor por el Verdinegro y contó que en los veranos suele andar con la casaca del equipo de Concepción. “La gente no me dice nada ni se meten conmigo. Es más, me tratan bien y hasta me reconocen más que en San Juan, será lo que no voy mucho”, señaló.
Confesó que extraña mucho la provincia y su querido Media Agua. Dijo que en su ciudad natal lo tratan como un ídolo y no faltan invitaciones para asistir a comidas. Tuvo posibilidades de dirigir en San Martín y Sportivo Desamparados, en este último jugó en 1987, pero no las aceptó, ahora no descarta volver, tomar revancha y ser DT.
Histórica palomita
Oscar Fornari y su gol de palomita en 1973, dejaron a Argentina en el Mundial de Alemania `74. Jugaba su primer partido con la selección por las Eliminatorias ante Bolivia, en La Paz, y gracias a su gol, la Selección Nacional ganó 1-0 y se metió en el Mundial. “Sufrimos mucho en aquellos tiempos. Sin embargo, era una cosa que no me olvido jamás. Fue muy lindo y más que ahora te recuerden como uno de los sanjuaninos que fue de selección”, dijo.
Compartió equipo con Fillol, Kempes, y Bochini, entre otros. Con este último, dijo que hablan por teléfono y de vez en cuando se juntan en persona para charlar y recordar aquellos tiempos.
Más sobre Fornari
Hizo las inferiores en Belgrano de Sarmiento y en 1969, con 18 años, pasó a San Martín. Al año siguiente fue a Gimnasia de Mendoza y allí estuvo dos años. En 1973 se fue a Liniers, donde jugó hasta el `75 en Vélez. Ese mismo año pasó a Gimnasia de La Plata, donde estuvo 3 años. Mientras que en 1979 jugó en Junior de Barranquilla, Colombia. Luego volvió a Mendoza para jugar en Gimnasia, Huracán Las Heras y Argentino de Mendoza. Sus últimos años en el fútbol lo hizo en Desamparados y Atlético la Juventud Alianza, donde se retiró en 1989 con 39 años de edad.