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miércoles 22 de abril de 2026

indignación en chimbas

Una mujer habría cobrado el subsidio de unos ancianos carenciados para gastárselo

Vecinos de la Villa Unión se manifestaron indignados tras el comportamiento de una mujer que habría cobrado un subsidio que no le correspondía, según denunció el presidente de la Unión Vecinal, y se habría gastado la plata, afectando a dos personas mayores que viven en la indigencia.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Los vecinos de dos ancianos que perdieron su casa tras un voraz incendio habían organizado festivales y habían convocado a los medios para que la historia de los abuelitos desafortunados se diera a conocer y así recibieran ayuda. El Gobierno les otorgó un subsidio y cuando quisieron cobrarlo se enteraron que una vecina ya lo había hecho y, no conforme con el atrevimiento, se habría gastado la plata.

La señalada es Sandra González, empleada del Municipio de Chimbas, que admitió haber cobrado el dinero que no le correspondía "porque tenía deudas que pagar", según declaró el presidente de la unión vecinal de la Villa Unión, Franco Felix.

Vicente Alaniz y Eva Paredes, dos personas mayores de 69 y 70 años respectivamente, habían sido afectados por un incendio que devoró su casa y los dejó en la calle y en plena indigencia. Fue por eso que los vecinos del lugar se unieron por su causa y se movilizaron para ayudarlos. Finalmente, el objetivo fue cumplido, ya que el Estado les otorgó un subsidio para construir un techo donde vivir. Sin embargo, González se aprovechó de la situación y se quedó con el dinero, tal como afirman los vecinos.

Alaniz, de ocupación cartonero y analfabeto al igual que su señora Paredes, había confiado los trámites a su “preocupada” vecina González. Fue por eso que la misma tuvo accesos al papeleo y, de alguna forma, consiguió que el beneficio se lo dieran a ella. Cansados por las excusas y postergaciones de la vecina que se encargaba del trámite, los ancianos se dirigieron al Centro Cívico para averiguar cuál era la situación, cuando se desayunaron la triste noticia: el subsidio ya había sido cobrado.

En una situación confusa y desesperante, el hombre mayor que padece de diabetes se desmayó y, cuando pudo, se lo comunicó a la comunidad de vecinos que tanto habían trabajado para su bienestar. En ese momento de indignación, un grupo de vecinos se dirigió hasta el domicilio de González y, ante la insistencia, la mujer admitió que había tomado el dinero porque tenía deudas, pero que pronto iba a devolverlo.

Molestos con lo ocurrido, los vecinos piden a la Policía que intervenga en los sucedido y también a un representante del Gobierno para que la lamentable situación tenga una solución. “Lo importante es que Alaniz y Paredes vivan como se merecen, ya que no les alcanza vivir con un plan de 150 pesos”, declaró el presidente de la unión vecinal.





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