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viernes 24 de abril de 2026

DESCONTROL EN EL VERTEDERO

Quemazón en el basurero de Caucete intoxicó a niños de un asentamiento

Al menos tres niños fueron atendidos por infecciones respiratorias causadas por el humo. Los vecinos señalan a la empresa recolectora como la culpable. El municipio reconoce el descontrol. Por Natalia Caballero.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El olor a quemado se percibe una cuadra antes de llegar al vertedero de Caucete, ubicado en la localidad de Las Talas. A metros del mega basural, viven 100 familias que el 25 de abril salieron a cortar la calle luego de que al menos tres niños del asentamiento resultaran intoxicados tras haber aspirado humo, producto de una quemazón de residuos, que fueron tirados en un área del vertedero donde no corresponde por la cercanía con las viviendas. Según apuntaron los vecinos y los cirujas, la empresa encargada de la recolección, Catanzaro Group, procedió a incendiar los desechos.
El vertedero de Caucete se encuentra ubicado en la localidad de Las Talas, en un predio de 50 hectáreas. La basura debe ser depositada, según consignó el Secretario de Obras, Alfredo Cortez, en el centro del basural, en un lugar llamado la olla, ya que esta zona se encuentra lejos de las viviendas del asentamiento. El funcionario admitió el descontrol y afirmó: “No solo la empresa tiró la basura a pocos metros del acceso sino también particulares”. El funcionario dijo que para evitar que cualquier vehículo ingrese al predio, colocarán una tranquera.
Al mismo tiempo, Cortez anticipó que intimaron a la empresa encargada de la recolección para que limpie los residuos que quedaron. El hombre también salpicó otros departamentos y expresó: “También tiraron residuos donde no deben los camiones de 9 de Julio y de 25 de Mayo”. Cabe destacar que ambas comunas están autorizadas a depositar sus desechos en el vertedero, pero no en cualquier lugar del basural, solo en la olla.
Lo grave de la quemazón fue que al menos tres niños del asentamiento resultaron enfermos producto del humo y de la deposición de basura cerca de las viviendas. El dato fue corroborado por la doctora María Julia Martínez, a cargo de la salita donde se atendieron los pequeños del lugar. Incluso, uno de ellos es un bebé que se encuentra internado en el Hospital Rawson.
El lunes 29 de abril aún quedaban rastros de la quemazón. Incluso había áreas en las que todavía salía humo a pesar de que la empresa Catanzaro Group inició el tapado con tierra de los restos de basura quemados, labor encomendada por la Municipalidad debido a las múltiples quejas de los vecinos.
Tiempo de San Juan intentó conocer la versión de la empresa Catanzaro Group, pero desde la compañía de servicios no hablan.
Marisa Yacanto vive desde hace una década en Las Talas y su casa se ubica justo en el ingreso al vertedero. La mujer contó que la semana previa al 25 de abril, tanto la empresa Catanzaro Group como vehículos particulares en vez de depositar la basura en el lugar de siempre, llamado “La Olla”, ubicado a 500 metros de las viviendas del complejo habitacional, los tiró metros antes (en una zona no permitida) y a esos residuos los incineraron. “Gente de la empresa quemó los residuos, también vimos a algunos particulares. Justo esa semana se robaron una cabras y las dejaron acá, todas quemadas. Imagínese el olor y el humo que despedía esa quemazón, no se podía estar, por eso decidimos cortar las calles, para que venga gente del municipio y vea que no se puede vivir en estas condiciones”, agregó Yacanto junto a otras vecinas que se encontraban a su alrededor.
Tiago Arce tiene apenas dos añitos. Sus padres tuvieron que llevarlo a la salita de la zona luego de que le saliera una erupción en la garganta. Los médicos diagnosticaron una bronquiolitis, a causa del humo y de las infecciones que se generan, propias de la basura. Algo parecido le pasó a Abril Echenique, una nena de tres años, que tuvieron que atenderla fruto de una irritación en las vías respiratorias producto del humo y del cambio climático. El mismo panorama afectó a un bebé de tan solo tres meses, hijo de Rosario Yacanto, derivado e internado en el Hospital Rawson producto del humo de las quemazones. El pequeño está muy enfermo producto de bronquiolitis constantes, que se agravaron severamente luego de la quemazón.
Uno de los 40 cirujas habló con este medio. Miguel Ángel Segovia trabaja desde hace 5 años en el vertedero. El hombre negó que los trabajadores del basural hayan sido los responsables del incendio: “¿Cómo cree que nosotros mismos vamos a quemar la basura si vivimos de buscar cartón y plástico de los residuos? Nosotros no fuimos, es más fácil culparnos a nosotros, pero la verdad es que la misma empresa quemó los residuos para que nosotros no busquemos más entre la basura”.
Hace dos meses el municipio tercerizó la recolección de residuos, que antes era realizada por el mismo departamento. Una alta fuente de la comuna afirmó que el contrato se realizó porque el municipio estaba en una “emergencia” ya que no cuenta con los camiones necesarios para realizar la recolección en tiempo y forma.  La empresa Catanzaro Group, oriunda de Buenos Aires, resultó contratada. Mensualmente, la comuna destina $200.000 en concepto de pago. Luego de contratar a la compañía porteña, ahora llamarán a licitación para que una empresa se haga cargo de manera definitiva de la recolección, según indicaron fuentes departamentales.

Tierra de nadie
El ingreso al vertedero no se encuentra custodiado. Como no hay una tranquera que impida el acceso, además de depositar los residuos la empresa contratada por la Municipalidad, ingresan también vehículos de gran porte de particulares, que tiran cualquier cosa al lugar sin ningún control.
“Acá entra todo el mundo a cualquier hora, esto es un caos. Camionetas, autos, camiones y hasta motos tiran la basura en el predio. Y si nosotros le decimos algo, se enojan”, alegó Marisa.
Para tratar de ponerle un freno a la situación, el Secretario de Obras del departamento dijo que prontamente instalarán una tranquera, que será controlada por los mismos vecinos, hasta que la Provincia pueda iniciar la construcción de la planta de tratamientos de residuos en el predio de 50 hectáreas.

Vivir de cirujear
Entre 30 y 40 personas todos los días se dirigen al mega basural de Caucete para revolver la basura de todos los cauceteros en busca de cartón, vidrio, metal, plástico o cualquier material vendible que les permita llevar el pan a la mesa. Los cirujas trabajan sin ningún tipo de protección: no usan guantes, ni barbijos.
A las 7 de la mañana comienza la labor de los trabajadores, que se quedan en su mayoría hasta que haya luz para sacar la máxima cantidad posible de materiales, que venden a recuperadoras. Por día, ganan entre $50 y $70.
“Cuando se termina la cosecha ya no se puede conseguir trabajo, así que venimos al basural para ver que se puede hacer. Se complica más la búsqueda laboral para nosotros porque no hemos terminado ni la primaria”, contó Miguel Ángel Segovia, uno de los cirujas.
¿Cuáles han sido las cosas más extrañas que han encontrado? Desde dinero en efectivo hasta un celular Samsung Galaxy último modelo. Miguel Ángel dijo que una vez halló $1.500, dinero que le permitió subsistir durante casi todo el mes.

Caucete también tratará una planta
En el mismo predio donde se encuentra actualmente el basural de Las Talas próximamente comenzará la construcción de una planta de tratamiento de residuos, tal como las que ya se inauguraron en Rivadavia y en Jáchal.
La Secretaría de Medio Ambiente informó que en la planta procesarán 50 toneladas diarias de residuos, que se generan en Caucete, 9 de Julio, 25 de Mayo y Caucete. El predio del basural tiene 80 hectáreas, de las cuales se usarán la mitad aproximadamente.
En la planta serán empleados los cirujas que actualmente trabajan en el basural recolectando basura. La idea es que clasifiquen los residuos en orgánicos e inorgánicos. El plástico, vidrio, cartón y metales que se recolectan son vendidos en lotes que arma Medio Ambiente.

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