La noche del 31 de diciembre de 1969 en Médano de Oro, el policía Juan Carlos Terrera confesó haber asesinado brutalmente a Norma, una niña de 13 años con la que afirmó que mantenía una relación amorosa. En 1972 fue condenado a 20 años de prisión por homicidio simple, aunque en el juicio no se abordó el abuso ni el delito de estupro.