Dicen que en la vida hay que hacer lo que a uno le apasiona, encontrar un cable a tierra, elegir una profesión y tener la dicha de poder trabajar de eso. Y de esto sabe muy bien Pablo Federico Anfuso.
Un sanjuanino que logró unir sus dos pasiones: te ayuda siendo policía y regala música con su saxo
Pablo es un sanjuanino de 36 años, padre de una pequeña hija de 7 años, desde los 21 que toca el saxofón y a sus 26 se recibió en la Escuela de Policía de la provincia. Muchos sanjuaninos ya lo vieron trabajado en las calles, pero también regalando su música en shows que brindó con las bandas de las que formó parte. Y dialogó con Tiempo de San Juan para contarnos más de su vida.
Sobre sus inicios en la música dijo que “yo arranqué a los 18 años, tocando la armónica y una vez que cumplí muchas metas; de tocar con artistas conocidos como David Lebón, Luis Robinson (armoniquista que formó banda con Pappo) y formar parte de varios grupos de rock, quise seguir progresando y me volqué por el saxo, tocando actualmente el saxo tenor”.
Pablo se considera amante del rock & blues y del jazz, por eso eligió este instrumento. Y llevó su música a bandas de la provincia. “Estuve en muchas, incluso muy conocidas como Roxana Porcelana y Vía 66. Ahora estoy en dos, Genaro Rock y Ojo de Coyote”, explicó. Con su saxo le gusta tocar también un poco de melódico. Y por las nuevas medidas de restricción en el marco del COVID 19 tuvieron que suspender los shows que tenían programados, pero con uno de sus grupos musicales están pensando en hacer un streaming aunque aún no hay fecha definida, detalló.
Anfuso no viene de una familia de músicos, en su círculo íntimo él es el único que ha encontrado esa pasión. “Mi vida es la música y la policía; tocar el saxo es mi cable a tierra. Ensayo una o dos veces por semana con mis bandas; en una época fue mi fuente de ingreso monetario porque me dedicaba a eso hasta que entré a la Policía”, comentó.
“Lo que me reconforta es poder ayudar a las personas”
Cuando tenía 26 años, Pablo se recibió en la Escuela de Policía de San Juan. “Mi idea original al entrar a la fuerza era formar parte de la Banda de Música, estuve aproximadamente unos 5 años ahí, pero con el tiempo vi que me gustaba mucho más ser policía trabajando en la calle y en procedimientos, por más que a veces sea un trabajo que puede ser un poco ingrato”, dijo.
En el día de la fecha ya tiene el rango de cabo. Dio sus primeros pasos durante tres años en Tránsito y Transporte, luego en la Banda de Música de la Policía. Pero hace dos años aproximadamente que desempeña sus funciones en el Cuerpo de Prevención y Seguridad Ciudadana, y agradece al comisario Víctor Echegaray, su jefe, y a sus compañeros, en su apoyo para que pueda seguir avanzando en la música.
El policía músico reflexionó además que en estos tiempos de pandemia es “complicado” tratar con las personas, pero que “lo que más me reconforta es poder ayudarlos, sentir la gratitud ante nosotros (la Policía)”.
Aunque sea muy complicado en su vida combinar los horarios para unir sus dos pasiones, “gracias a Dios, la música y la policía es un equilibrio en mi vida, es lo que me mantiene cuerdo”, reflexionó entre risas Pablo.
"Si tuviera que tocar otro instrumento sería el piano", dijo. Y uno nunca sabe adónde te lleva la vida. Por lo pronto, si aún no lo viste y querés escucharlo en la intimidad de su hogar, deleitando al lector con su saxo, mirá este video que grabó para Tiempo de San Juan.