Como si los derrumbes del terremoto no hubieran sido suficientes en el Asentamiento Pellegrini de La Bebida, el temporal de lluvias y tormentas fue un golpe letal para las decenas de familias que allí viven, que una vez más debieron ser evacuadas por las inundaciones en sus casas.
Videos: pese a derrumbes en casas de inundados, arriesgan su vida para sacar sus pertenencias
Con evacuados que desesperadamente intentan rescatar las pocas pertenencias que le quedaron, las consecuencias de la lluvia aún son visibles ya que se siguen produciendo derrumbes en los ranchos. La situación es dramática porque, pese al riesgo que representa, los afectados por las inundaciones ingresan a las precarias viviendas para rescatar lo que sea.
Entre los damnificados está Josefina Sánchez, de 55 años, quien perdió absolutamente todo y por ello entre lágrimas aseguró que esta vez sufrió la peor de las tragedias. "No hubo tiempo de sacar nada. Se han perdido heladeras, lavarropas, colchones, camas. Ya estamos cansados de todo. Ya no sabemos qué hacer ni dónde ir", expresó con dolor.
Personal del Ejército y de la Municipalidad de Rivadavia trabajan en la zona para asistir a los damnificados del Asentamiento La Paz y Pellegrini. Según contaron, el infierno se desató cerca de las 3 de la mañana cuando la creciente llegó hasta la explanada donde están situados los afectados.
"Se cayó todo, hemos salvado algunas cosas, pero la mayoría de los muebles quedaron adentro. Heladera, mesa, cama, colchones quedaron atrapados. La misma creciente se llevó todo", detalló otra de las afectadas. "El mismo daño que le había hecho el terremoto a la casa, por ahí entraba el agua. Se empezaron a abrir las paredes y a caerse", indicó.
Acorde explicaron las personas presentes, varadas al costado del camino con sus cosas, allí se quedarán porque no tienen a dónde ir. "Estamos esperando por una solución porque no sabemos qué vamos a hacer", dijeron.