Adrián Martínez es un conocido panadero y comerciante que se propuso vivir una Navidad diferente, llevando alegría a más de 100 sanjuaninos con la comida tradicional de las fiestas: les obsequió un pan dulce, elaborado en su propia panadería.
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SUSCRIBITEAdrián Martínez es un conocido panadero y comerciante que se propuso vivir una Navidad diferente, llevando alegría a más de 100 sanjuaninos con la comida tradicional de las fiestas: les obsequió un pan dulce, elaborado en su propia panadería.
"Desde chico soy panadero, mi viejo lo era", le dijo a Tiempo de San Juan. El hombre, que tiene panaderías en tres departamentos sanjuaninos, decidió llevar adelante esta campaña solidaria, que nombró "Por una Noche Buena".
Junto a un grupo de amigos, el viernes 24 en la tarde, salió a repartir más de 100 pan dulces elaborados en su panadería por zonas de Rawson, Capital y Rivadavia.

Elegidos al azar, repartió los panes dulces entre personas en situación de calle, colectiveros, jóvenes en las plazas y los "trapitos" o cuidacoches de la Terminal. Las imágenes se viralizaron en las redes. "Si bien no es mucha ayuda pero la idea es que tuvieran algo para compartir ese día, dándoles lo poco que uno puede brindarles", comentó.
El espíritu emprendedor siempre estuvo vivo en la familia de Martínez. Asumiendo grandes riesgos, él y su esposa Alejandra Luna vendieron hasta sus movilidades para apostar al sueño de la panadería propia y así fue que después de varios intentos fallidos pudieron abrir la primera panadería ArtePan en Pocito y luego en el Paseo Oeste, de Rivadavia. “Venimos trabajando con mi esposa desde hace años, desde que éramos novios. Tuvimos muchos intentos hasta que desde hace 4 años no paramos más”, contó Adrián.
Para el panadero, uno de los mayores plus que tiene ArtePan es que su propio dueño conozca el oficio, la mejor “herencia” que su padre le legó. Adrián es la cabeza detrás de todas las recetas y aunque haya cambios de maestros panaderos, los productos siguen siendo los mismos porque las proporciones de los ingredientes son siempre las mismas. La gran estrella de la panadería son las semitas caseras, hechas con chicharrones y por las que hacen cola los clientes.
