Hasta las lágrimas

La conmovedora carta del papá de Tadeo, el niño sanjuanino que luchaba contra una dura enfermedad

Tras la muerte de su hijo, Mario escribió unas emocionantes líneas dirigidas a todos los sanjuaninos y contó una emotiva situación junto a Tadeo antes de fallecer.
lunes, 25 de enero de 2021 · 09:43

Sin lugar a dudas, la lucha de Tadeo Videla, el niño sanjuanino que padecía leucemia, conmocionó a los sanjuaninos. Es que pequeño luchador la peleó durante un año y medio y, pese a todos los esfuerzos médicos, falleció el pasado 19 de enero en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde fue tratado a lo largo de su enfermedad. 

Tras su fallecimiento, su papá, Mario Videla, quien ha mantenido un fluido contacto con la gente a través de sus redes sociales, escribió una emotiva carta dirigida a todos los sanjuaninos. 

La carta completa:

Hace un par de días, en su última ducha estando consciente y en la que ya no podía permanecer de pie por si mismo, Tadeo sintió correr el agua tibia por su cuerpo y exclamó «¡Esto es vida plena!».

Tadeo era eso: la vida plena, disfrutar de cada bendición, hasta de las alegrías cotidianas más pequeñas como una ducha relajante… la alegría le brotaba por todos sus poros, incluso en sus peores momentos. Ni una cruel enfermedad podía apagar su amor por vivir.

Mi niño sufrió dolores indecibles, marchas y contramarchas durante nuestra estadía en Buenos Aires. Se ilusionaba con volver a su amado San Juan, volver a ver a toda su familia, volver a la escuela, volver a jugar al rugby, ver a sus amigos. Muchos creímos en que podíamos sortear su muerte segura si Dios lo deseaba.

En más de un año y medio de batalla, Tadeo nos puso a rezar a muchos. Fueron conmovedoras las muestras de fe de tanta gente, incluso de aquella que no estaba habituada a rezar. Todos nos unimos en un clamor a Dios… ¡Y eso fue maravilloso!

Pero no. Dios tenía otros planes y decidió llevárselo en el día de hoy, antes del amanecer.

Créanme que tantas oraciones por mi niño no fueron en vano. Todas esas oraciones nos sostuvieron y ahora vuelven en bendiciones a todos quienes oraron. Tadeo transformó nuestras vidas.

Tadeo falleció sereno mientras dormía… y aún estando muerto, en su rostro dibujó una sonrisa. Sí, ni la muerte pudo estropear su sonrisa.

¡Tenemos un santito en el Cielo! Podemos pedir su intercesión. Confiemos en que ahora Tadeo juguetea al lado del Señor y, si en esta Tierra era generoso y solidario, imaginen ahora que está allá en los brazos de Dios: ¡Más rezará por todos y cada uno de nosotros!

En medio de mi hondo dolor por su partida, doy gracias a Dios por la vida de Tadeo, por su amor puro y dulce, por su sonrisa eterna.

Quiero dar un GRACIAS a todos que se conmovieron por Tadeo y estuvieron pendientes de su lucha. Dios los bendiga abundantemente.

Comentarios

Otras Noticias