Las explosiones en Líbano se viven de cerca en San Juan. Es que la comunidad sirio libanesa de la provincia en las últimas horas está pendiente del estado de salud de gran cantidad de familiares que transitan momentos desesperados en Beirut.
La comunidad libanesa de San Juan, consternada por sus parientes en Beirut
“Lo primero que hicimos cuando nos enteramos fue comunicarnos con nuestros parientes de allá y por suerte no nos han notificado de heridos graves o fallecidos. Hablan de 300 mil personas sin casa”, se lamentó el presidente del Club Sirio Libanés local, Miled Marúnm en diálogo con Tiempo de San Juan.
El referente de la comunidad explicó que tienen un grupo de WhatsApp donde alrededor de 200 personas en las últimas horas estuvieron informando sobre cómo están sus familiares, intentando llevar tranquilidad. Además de duros relatos, enviaron elocuentes imágenes sobre los estallidos que dejaron sin hogar a una cantidad de personas equivalente a la mitad de la población de San Juan, según los reportes oficiales.
Hasta ahora los sanjuaninos-libaneses no han recibido noticias de parientes fallecidos pero sí han escuchado estremecedores relatos de cómo las explosiones rompieron vidrios y otras partes de las viviendas y algunos casos de heridas leves en rostro o cuerpo producto de cristales rotos, según dijo Marún.
“Yo tengo primos más al norte, anoche me mostraban fotos y se han deformado las ventanas, se rompieron muchas estructuras en las casas”, contó Marún.
Las familias que tienen familiares en Beirut “son la mayoría” de los que forman parte de la comunidad en San Juan, según dijo el referente. Son apellidos conocidos de la vida social y política local, además de los Marún, son los Fagale, Berbari, Zeghaib, Zogbe y Mattar, entre otros. Todos ellos siguen el minuto a minuto de este grave hecho que sacudió la cotidianeidad de la capital de El Líbano este martes, sumando ya 100 muertos y más de 4.000 heridos.
De acuerdo a la prensa libanesa, las explosiones serían producto de una negligencia relacionada con las 2.750 toneladas de nitrato de amonio acumuladas en uno de los almacenes del puerto de Beirut, que habrían ardido por las precarias condiciones de seguridad en el lugar.
“Lo vivimos con mucha preocupación. Los videos que circulan muestran el desastre que fue, lo impresionante de la ola expansiva”, dijo Marún.
El referente contó de un caso particular de una sanjuanina de apellido Greco que vivía en Beirut y que justo días atrás se ha mudó más al Norte con lo que de milagro no estuvo en el centro de la tragedia. Su padre, que vive en San Juan, se encargó de informar a la comunidad que su hija está en perfecto estado de salud.
Otra persona de la comunidad sirio libanesa que prefirió no identificarse contó que unos tíos y primos suyos que residen en Beirut sufrieron importantes daños en su vivienda y la cuidadora de un tío está lastimada. Compartió las fotos que le enviaron sus parientes, con los vidrios hechos pedazos en las casas.
Marún expresó que “es muy reciente todo” y que desde San Juan están siendo parte de una cadena grande que hay en todo el mundo de la comunidad, que está en permanente contacto. No descartó que desde la provincia se active alguna ayuda, por ejemplo se habla de una colecta internacional de sangre. Por lo pronto, están a la espera de novedades y siguiendo las noticias que a medida que pasan las horas dan cuenta de más muertos y heridos y enormes daños materiales.
“Somos argentinos con clara ascendencia y por más que estemos lejos vamos a ayudar a nuestros parientes en lo que se pueda”, indicó Marún.
La comunidad sirio-libanesa en San Juan es una de las más importantes. No hay un dato exacto de cuántos son, dijo Marún, pero aseguró que “la única referencia clara que hay es que las madres libanesas de 1880 a 1900 fueron 102 o 105 las que llegaron y de ahí se genera una población que sabemos que son unos 30.000 aproximadamente”.
Las explosiones se dan cuando Líbano atraviesa un delicado momento político y económico a lo que se suma la pandemia. “Son pueblos fuertes”, reflexionó Marún.