importancia cultural

Del sueño del padre, a la necesidad de las hijas: los entretelones de la venta de "El Fortín"

Piden $120 mil dolares y el municipio quiere expropiar. Las razones de la venta y un repaso por la única casa jesuita que hay en la provincia.
miércoles, 15 de julio de 2020 · 11:56

En Ullum se encendieron las alarmas al enterarse que el Museo conocido como “El Fortín” estaba en venta. La publicación fue realizada en el sitio web Compra y Venta San Juan por la inmobiliaria Adarvez Manzini. En dicho post afirmaron que está en venta un “importante inmueble en estratégica esquina de Ullum” y luego detallaron algunas especificaciones técnicas.

Tiempo de San Juan pudo conocer por intermedio del ente inmobiliario que intervine en esta operación, que las dueñas del terreno piden 120 mil dólares por la estancia completa. Las interesadas en vender son las cuatro hijas de José Grimalt, el hombre que investigó sobre los antecedentes históricos del sitio y que fue el fundador del memorable museo que fue orgullo de todos los sanjuaninos.

Publicación compra y venta San Juan.

En 1914 inauguró el Fortín de los Jesuitas para convertirse en una atracción turística más en el departamento de Ullum, atendido siempre por su propio dueño, José Grimalt. Pero cuando este hacedor falleció en agosto del 2017, el museo cerró sus puertas. Desde ese momento se había intentado reactivarlo, pero el lugar permaneció en el olvido para la agenda cultural. Fue recién con la publicación de la venta de la casona que los concejales del Frente Justicialista, Daniela Salinas y Silvio Pastén, presentaron el pasado martes por mesa de entrada la nota en la que piden al Ejecutivo municipal toda la información relacionada al Centro Cultural Fortín de los Jesuitas (ordenanzas, decreto y resoluciones) para empezar a trabajar en la expropiación del lugar.

José Grimalt, el hacedor del museo "El Fortín".  

“Ayer tuvimos una reunión en el municipio, donde hicimos una recopilación de todas las ordenanzas que hay del lugar como un sitio histórico. El intendente también quiere agilizar la expropiación. Por eso vamos a esperar a ver que dice el Tribunal de Casación, en cuanto es el valor del lugar”, afirmó la concejal Salinas a este diario.

El trabajo que realizó Grimalt en este lugar fue impecable. El mismo buscó los antecedentes históricos y mantuvo el sitio en excelentes condiciones, pero con su fallecimiento las cosas cambiaron. Por otra parte, fuentes allegadas a la mesa de negociación contaron a este diario que ahora sus hijas viven en diferentes partes del mundo y necesitan el dinero. “Son cuatro mujeres y no se pueden ocupar de esto. Cada una tiene su profesión y no están interesadas en mantener el lugar”, contaron en off the record.

En tanto que desde el municipio anticiparon que “vamos a pedirle ayuda al Estado para comprar el lugar que es de un importante interés cultural para la provincia”, afirmó Salinas como anticipo de una sesión de funcionarios departamentales que tendrá lugar el próximo jueves.

Importancia histórica y artística 

El Fortín es una estancia de 8,5 hectáreas en Ullum fue entregada a los sacerdotes Jesuitas entre 1742 y 1748 por Lorenzo Quirós.
El lugar es como en entrar en el túnel del tiempo: Las construcción tiene más de 5 metros de alto y el ancho de los adobes forman paredes de 70 centímetros, se entiende ahí que hayan soportado dos terremotos.
Dicen que es una de las construcciones más viejas de San Juan, por eso en ese lugar se filmó la película “La Difunta Correa” (1975, dirigida por Hugo Reynaldo Mattar), y el documental “Sarmiento” (Canal Encuentro).
Investigaciones realizadas por Celia López y plasmadas en su libro “Los Jesuitas de San Juan colonial”, definieron las 13 propiedades que había recibido la congregación en concepto de donación en la provincia, y la de Ullum figura entre ellas.
López señala en su libro que Lorenzo Quirós donó la estancia Las Tumanas a la Compañía por testamento, además de otras dos propiedades: una chacra en Ullum y una casa con viña y bodega en la Ciudad.

Para la fecha de la expulsión de los Jesuitas, en 1767, ellos trabajaban esas tierras en Ullum, la viña les dio abundante producción de aguardiente para ser comercializado. Pero además, en esta propiedad se realizaban anualmente los ejercicios espirituales para hombres. Usaban mano de obra conchabada para las épocas de poda y vendimia y un capataz cuidaba la viña y bodega.
Cuando los Jesuitas fueron expulsados por orden de España, la propiedad se vendió a Clemente Salinas quien nunca terminó de pagarla. Finalmente fue rematada.

Movido por una curiosidad histórica, Grimalt, que es ullunero y conocía esta propiedad, se interesó en sus centenarios adobes y decidió alquilarla. En la zona, el predio se conocía como la  quinta de doña Eloisa Recabarren, esposa de Juan Meglioli.
Finalmente hizo una oferta de compra por toda la propiedad, aun que de las 8,5 hectáreas sólo le interesaban la parte de la construcción antigua, o sea 1,5 hectáreas. Las 7 hectáreas restantes se vendieron a una constructora.
“Empecé a reconstruir lo que estaba caído. Me motivó el rescate de este lugar histórico, ante el temor a que desaparezca o sea desmantelado, puse dos caseros en la lugar para que cuidaran. Busqué en Rodeo a quien sabía hacer tapias como antaño y cerramos todo con ese sistema de tapias con moldes y piedras encastradas. Puse un portón de madera que traje del puerto de Buenos Aires. No quería dejar nada al azar y fui respetando sistemas de construcción y materiales”, contó Grimalt en otra nota de Tiempo de San Juan.

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