Los fieles de la Virgen de la Inmaculada Concepción dijeron presente y celebraron la tradicional procesión de una manera atípica, intentando respetar el distanciamiento social dispuesto en la provincia como medida preventiva frente al Covid-19.
Desde bien temprano, se fue formando una caravana de autos, que superó tranquilamente los 400, y que acompañó con mucha emoción el paso de la Santa Patrona.
También hubo algunas personas que se acercaron a pie, respetando el vallado y adoraron a la Virgen cumpliendo al mismo tiempo con el uso de los tapabocas.