A principios de este 2020 Mónica Coca ni nadie imaginaba que iba a ser un año signado por el coronavirus. Mucho menos que le iba a tocar tan de cerca. Y que esa enfermedad le iba a costar la vida. Con 60 años y una prominente carrera como vicerrectora, Coca ya pensaba en grande y se había lanzado al ruedo, tejiendo estrategias en el sueño de convertirse en la primera rectora mujer de la historia de la Universidad Nacional de San Juan en 2021. Su sueño quedó trunco este lunes cuando no pudo ganarle a un complejo cuadro pulmonar que la afectó tras sufrir COVID-19.
Con 60 años, Coca se había consagrado como dirigente universitaria al ser dos veces electa segunda autoridad de la casa de altos estudios. Su fortaleza de conducción e iniciativa de decisión la llevaron a buscar camino propio al de Oscar Nasisi, el actual rector, que termina su mandato y con el que tuvieron mucho encuentro y algunos roces. Eligió al decano de Ingeniería, Tadeo Berenguer como compañero de fórmula y se largó a la campaña en febrero de este año.
"Querida Mónica: así te recordaremos siempre", posteó la FACSO en las redes.
Licenciada en Comunicación Social, Coca inició sus pasos como docente e investigadora en la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) y formó varias generaciones de periodistas que la recuerdan como una educadora de fuste, muy solidaria y cercana a sus alumnos, incluso cuando ya se había convertido en la segunda autoridad de la universidad estatal.
Defensora de la universidad pública y gratuita.
Férrea defensora de la universidad pública, siempre fue de expresar sus ideas sin tapujos. Como comunicadora social, se manejaba como pez en el agua en las entrevistas mediáticas a las que accedió siempre sin distinciones.
"La partida de Mónica Coca representa una inmensa pérdida para la UNSJ, que la vio transitar desde su vida de estudiante, docente, investigadora y finalmente como autoridad, siempre al servicio de los demás. Su capacidad, su coraje y su profunda vocación por una educación pública de calidad, inclusiva y emancipadora, quedarán como marca imborrable en esta Casa de Altos Estudios, a la que se brindó sin retaceos. Toda la comunidad universitaria acompaña en sentimiento a la familia de Mónica Coca, en especial a sus hijos, y pide un recuerdo especial para su querida memoria", publicó en su portal la Universidad.
Con alumnas, muy cercana.
Siempre se mostró saludable y encabezó las medidas que se tomaron en la UNSJ para combatir el COVID-19 hasta que el 29 de octubre contó por las redes sociales que ella se había contagiado.
En ese momento, cuando estaba aislada en su casa, siguió concientizando: "estoy de muy buen ánimo y me gustaría trasmitirles plena conciencia sobre esto: muchos y muchas vamos a contagiarnos, como tantos se han contagiado, pero es muy importante mantenernos tranquilos. Para ahora y para siempre: la prevención es fundamental, no solo en momentos de coronavirus", posteó. A los pocos días debió ser internada por problemas de oxigenación y el 20 de noviembre se conoció que había superado el coronavirus pero que seguía complicada con problemas respiratorios. Con su familia. Era madre de tres hijos.
Dueña de una particular belleza y de una personalidad atrapante, Coca fue por muchos años esposa del conocido agente inmobiliario Oscar Reta. Era madre de tres hijos, quienes hasta último momento estuvieron pidiendo cadenas de oración y agradeciendo las innumerables muestras de apoyo hacia su madre. Se mantenían con esperanzas: Romina, una de sus hijas, contaba días atrás que "mi mamá sigue delicada, hay que tener mucha fe, seguir rezando, confiar en los médicos que están haciendo todo lo que ella necesita . Sé que pronto se va a recuperar". Lamentablemente perdió la batalla.