Este último fin de semana se clausuraron en San Juan 7 locales gastronómicos por no cumplir con todos los cuidados para evitar el contagio del coronavirus. Así lo confirmó el subsecretario de Seguridad provincial, Abel Hernández, quien informó en diálogo con AM1020 que "otros han sido sancionados en forma más leve por temas menores pero estos 7 estaban en un incumplimiento importante de todo lo que hace al protocolo COVID establecido para que podamos seguir con todas las actividades que hemos logrado hasta el momento reabrir. Evidentemente a algunos no les interesa y buscan la transgresión, la conveniencia particular. En algunos casos ha habido hasta baile que está totalmente prohibido".
Baile y cara destapada: en solo un fin de semana, clausuraron 7 locales en San Juan
Ante estos hechos comprobados durante los operativos, clausuraron el día viernes 13 de noviembre el local de Parrilla Doña Cledy y un drugstore en Caucete. En Capital, Coco Bongo. Además, se labró un acta de infracción en un local de comidas y bebidas en Rivadavia. El día sábado 14 de noviembre, fueron clausurados en Capital la Parrilla Los Juanes, y un café ubicado en General Acha y Avenida Ignacio de la Roza. En Rawson, se clausuró el restobar La Ostia. Mientras que en la madrugada del día domingo 15, se detectó el incumplimiento de los protocolos y se clausuró el bar-discoteca Quattro.
Para estos controles, la Policía va junto a los inspectores de diferentes ministerios y de las municipalidades de modo de abarcar todo el espectro de locales comerciales, tratando de inculcar el uso de los elementos de desinfección como así también el cumplimiento del protocolo sobre la capacidad de los locales y del movimiento en su interior, explicó el funcionario.
"Cuando no hay intención de los dueños de los locales de ponerle fin a esto, ellos son los responsables. Será el juez quien decida", apuntó Hernández. Entre las faltas que detectaron se cuenta falta de distanciamiento social, mesas con más de 4 personas incluso con 8: "ellos dicen al encargado que ellos pagan por el servicio y qué pasa cuando el encargado lo permite, se transforma en una competencia desleal porque hay gente que va a lugares donde hace lo quiere y no donde no permiten esto o aquello", opinó.
Dijo que no se ha llegado a faltas de exceso de horarios porque los controles se dieron antes del horario de cierre pero que es posible que hubiera ocurrido dada la predisposición de los encargados y del público de darle un rato más", recordando que los locales gastronómicos están autorizados a funcionar hasta la 1 de la mañana.
También Hernández contó que durante los operativos "es materia corriente agredir al personal no solo policial sino a todo el personal que va a controlar. Intimidados por los encargados de estos lugares. A veces se necesita hasta una hora en labrar un acta en función de la negativa de entregar ellos los papeles".
Además, el subsecretario apuntó que han disminuido las fiestas clandestinas, al menos las que se detectan oficialmente. "Quizá está temerosa la sociedad. No se descarta que puedan estar ocurriendo porque hayan cambiado de estrategia y las estén haciendo en lugares más retirados. En eso va la responsabilidad individual y la conciencia colectiva".
Concluyó: "O están desafiando al sistema para provocar que volvamos a retroceder o no hay responsabilidad alguna de cuidar lo que tanto se está apreciando ahora que es la salud pública".