Juan Franco Bersezio

El rey sanjuanino del café

Tiene apenas 22 años y produce su propio café: El Barista, que ya se vende en varios locales de la provincia. También es catador, además de estudiante universitario. Una historia “made in San Juan”, en una fecha especial.
jueves, 1 de octubre de 2020 · 07:12

De la noche a la mañana, sin imaginarlo y como consecuencia de un “castigo”, Juan Bersezio pasó de tomar una a seis tazas de café por día. Sus padres son dueños de Clapton, ubicado en el corazón del centro sanjuanino. Sin embargo, nunca se había interesado por el negocio familiar hasta que, en vísperas de unas vacaciones, quedó a cargo de la cafetería porque se había llevado algunas materias. Así nació su afición e interés por el café, la bebida originaria de África que va ganando terreno en San Juan gracias a su incursión y dedicación.

Juan no sólo es un amante del café, también es barista (profesional especializado en el café de alta calidad, que trabaja creando nuevas y diferentes bebidas basadas en él), catador y empresario. Tiene apenas 22 años y es todo un pionero en la provincia. Llamarlo el “rey sanjuanino del café” no es nada exagerado si se conoce su corta pero rica historia con la famosa infusión.

El 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café. 

Todo arrancó en 2016, cuando apenas tenía18 años. En ese tiempo cursaba el último año de la secundaria en la escuela Industrial y, reconoce, sabía poco y nada acerca del café. “Me llevé muchas materias y mis padres me dejaron en el negocio. Resulta que en ese tiempo encuentro un curso en la Central de Café, entonces lo hago para aprender un poco y trabajar mejor el café de mi padre. El curso fue muy introductorio, pero me sirvió como colchoneta para aprender un poco más. Tal vez antes del curso no me interesaba el café, y después del curso le presté más atención”, cuenta el joven.

Ese primer contacto con los orígenes del café fue la chispa que encendió la llama. Al año siguiente viajó a Mendoza para hacer un curso de barista. No conforme con la certificación, se animó a incursionar como instructor. Y así arrancó con su propia "escuela", la Academia El Barista, con el objetivo de expandir una actividad desconocida hasta hace poco en San Juan. “Se podría decir que fui el pionero. Hoy hay más de 100 baristas aquí”, apunta Juan.

 “Barista no es sólo el que hace dibujitos con el café, sino que debe tener conocimientos acerca del café y saber preparar bebidas frías y un buen expreso. Además, tiene que ser limpio. Ese el ABC del barista”.

La pasión del muchacho por el café fue creciendo de manera descomunal. Después de sumar certificaciones de la Asociación Internacional de Café y de incluso conocer el mundo cafetero desde dentro de la mismísima Colombia, decidió apostar por un emprendimiento propio: la elaboración de un café “made in San Juan”.

Primero se unió a uno de los tres proveedores que hay en el país para conseguir la materia prima (semillas), que suele ser importada de Colombia, Guatemala o Brasil, y luego se enfocó en el proceso de elaboración. Para eso se compró una tostadora, que sirve para transformar los granos verdes a un color oscuro y aceitoso, que después se muele y se trabaja para llegar al café que se consume en su local y en otros de la provincia.

“Es algo que me gusta y voy haciendo día a día con la necesidad de mejorar el producto. Empecé porque no me conformaba el café, después el proveedor y luego el tostado. Vaya a saber qué más querré incursionar, pero siempre hay algo más por aprender”, cuenta el chico, que además está a punto de recibirse de Ingeniero Civil en la universidad pública.

“Al café se lo vendo a mi padre y a otras cafeterías, pero el 70% lo vendo directamente al consumidor final”.

 

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