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domingo 22 de marzo de 2026

Alerta spoiler

Un sanjuanino fue duramente cuestionado en el documental sobre la muerte de Nisman

En su momento el hombre oriundo de Iglesia avaló con un informe que la muerte del fiscal fue un homicidio. Ahora el Gobierno Nacional pidió que se investigue.
Por Pablo Amado

El trabajo realizado por el director inglés Justin Webter titulado “Nisman: el fiscal, la presidenta y el espía” ha desatado un tsunami de críticas a distintos funcionarios que, de alguna y otra manera, están involucrados en la causa de la muerte del fiscal general de la causa Amia. Entre ellos, un sanjuanino que fue clave en la construcción de una hipótesis muy polémica. Se trata del ahora comandante general Orlando Livio Caballero, actual director de Criminalística de Gendarmería Nacional, muy proclive a retirarse con el reciente cambio de gestión que incorporó a Andrés Severino y Javier Lapalma en la máxima copula de la institución.

En su momento, el hombre oriundo del departamento de Iglesia y experto en criminalística, fue quien firmó el estudio forense avalando que “la muerte del fiscal Alberto Nisman se trató de un homicidio”, en palabras del mismo resultado que dio vuelta por todo el país. El mismo habría sido cometido, según Gendarmería, con ayuda de al menos dos hombres.

Fuente Clarín.

Como varios recordaran, en un principio la junta criminalística de la Policía Federal había dicho en junio de 2015 que Nisman estaba solo y de pie cuando se disparó frente al espejo. Luego, ordenado por el Juez que intervino en la causa, se conoció el informe de la Gendarmería que indicaba lo opuesto. El mismo decía que hubo al menos dos personas que golpearon a Nisman, lo drogaron con ketamina, y que luego lo cargaron hasta el baño donde le dispararon. Además, los peritos de Gendarmería supervisados por el sanjuanino Livio Caballero, determinaron que la hora de la muerte de Nisman fue a las 2.46 del domingo 18. Para los jueces que ratificaron el fallo de Julián Ercolini, Nisman murió "entre las 20 horas del día sábado y antes de las 11 horas del día domingo". Sin mayores precisiones.

Caballero en el documental. 

En el documental aparecen varias personalidades importantes del caso como lo fue el ayudante informático de Nisman, Diego Lagomarsino, el ex director de inteligencia Jaime Stiuso, políticos como el actual presidente de la nación Alberto Fernández (que es citado como Jefe de Gobierno de la gestión de Néstor), y la vice presidenta Cristina Fernández de Kirchner que en ese momento estaba en plena gestión presidencial aguardando un proceso de elecciones.  En menor medida y sin escatimar tiempo, también hay un capitulo donde se hace principal hincapié en la tarea que desempeñó la fuerza de seguridad de Gendarmería, donde el sanjuanino fue una parte clave en la causa de Nisman.

El sanjuanino aparece en la reconstrucción de la hipótesis. 

En la misma y advirtiendo que en las siguientes líneas hay un spoiler, aparece como uno de los entrevistados el entonces comandante mayor Orlando Livio Caballero, quien afirma frente a cámara como fueron aquellos días de investigación y cómo determinaron que a Nisman lo mataron.

“Me di cuenta que estábamos ante un hecho muy complejo, lo primero que solicitamos fue un plazo de 3 meses para poder interiorizarnos y nos instalamos en una sala especial a estudiar el material” comienza relatando el sanjuanino. Quien agrega que “utilizamos a un actor con la misma talla, las mismas características físicas que tenía en ese momento el cadáver, e hicimos todas las pruebas para ver si se correspondía con nuestra hipótesis” afirmó en el documental.

El resultado, según dijo Caballero fue “un homicidio donde habían intervenido dos personas más”. Luego el anterior director de la fuerza, Gerardo Otero avaló esa decisión. Pero en el documental luego se cuestiona la decisión que firmó el funcionario sanjuanino con la postura de otro experto en criminalística. Uno de ellos fue Luis Olavarría, perito de parte de Diego Lagomarsino, quien sostuvo que la muerte de Nisman podría ser un suicidio o un accidente por parte del fiscal. “No es homicidio porque no hay un elemento en absoluto que lo avale” comentó Olavarría.

De izquierda a derecha, Livio Caballero aparece en 2do lugar. 

“Cuando tomé posición en la causa planteé que la situación es bastante sencilla, lo que dificulta es lo que la rodea”, expresó el perito y desmintió la postura de los gendarmes que sostienen que al fiscal lo podrían haber atontado con una droga llamada ketamina.

“La ketamina puede durar un año en las mejores condiciones para que no haya una degradación. El estudio de gendarmería se hizo después de dos años y medio por lo que es imposible que hubiera restos pasado ese tiempo”, explicó.

Lo cierto es que el pasado 4 de enero el Gobierno del actual presidente Alberto Fernández, anunció que someterá a examen el peritaje que hizo la Gendarmería sobre la muerte de Alberto Nisman en el marco de una revisión "técnico-administrativa" global de los protocolos de las cuatro fuerzas de seguridad. De ser así auditarán todo para "evitar sospechas" sobre esos estudios científicos. Y en esa revisión, la tarea del sanjuanino y las máximas autoridades de Gendarmería serán puestas en tela de juicio.

Así lo informó la ministra de Seguridad nacional, Sabina Frederic, en una decisión que llegó con el respaldo de Alberto Fernández.

Livio Caballero junto a Otero y la nueva ministra de seguridad, Sabina Frederic.

Ahora ¿Cuáles son los puntos "controvertidos" de la pericia de Gendarmería que ahora serán analizados?

El eje central de la hipótesis del homicidio se basa en la ketamina, una sustancia que según afirmaron los gendarmes fue utilizada en el cuerpo de Nisman para contribuir a su manipulación y reducción. 

Otras de las controversias del estudio también se centra en las manchas de sangre que se encontraron en el cuerpo del fiscal y en el baño de su departamento en la torre Le Parc en Puerto Madero. Porque según el informe de 400 carillas, Nisman habría sido colocado por dos personas en la posición rodilla a tierra o de rodillas frente a la bañadera al momento del disparo. 

Eso se diferencia de las hipótesis del suicidio, que dice que Nisman se disparó parado frente al espejo con la pistola Bersa de 22 mm. que le había entregado el técnico informático Diego Lagomarsino.

Otro de los puntos importantes es la hora de la muerte, que según la pericia falleció a las 2.46 del 18 de enero.

Las manchas de sangre fue una de las críticas que hacen otros peritos. 

 

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