Entre los payasos, enanos y empleados están desmantelando el lugar, pese a la insistencia del dueño en quedarse y armar otra estructura. Las butacas rojas están guardadas en uno de los camiones que viaja con la empresa por todo el país y de la carpa no hay rastros: tras rajarse por el fuerte viento sur fue sacada del lugar. Desolado y destruido, así quedó el circo Fantástico Mundial tras una noche que debía ser de risas y terminó siendo una pesadilla.
El solitario escenario luce en el medio del Predio Ferial. Al lado, uno de los elementos del show circense que no sufrió daños: la famosa "Rueda de la Muerte", una especie de globo en el que dos motociclistas intentan realizar distintas piruetas a muy alta velocidad.

Las puertas están cerradas, con candado y custodiadas por una de las mascotas del dueño. El único acceso es por calle Las Heras, un portón que conecta el predio con el Comando Radioeléctrico. No saben si abrirán o no las puertas, mientras tanto los carteles de promociones y boleterías siguen en su lugar.
