ver más

domingo 5 de abril de 2026

El detrás de escena

Gabriela Di Luciano, la luz del profesionalismo del Teatro del Bicentenario

Tiene 30 años y forma parte del equipo de iluminación del polo cultural. Profesional de pies a cabeza. Pasá y conocela
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Jorge Balmaceda Bucci

 

Brilla en el Teatro del Bicentenario y por partida doble. Por un lado, cuando ilumina cuanta obra o espectáculo se le ponga en frente sumida en su profesionalidad. Y por otro, con la buena onda y el trato ameno con el que se relaciona en el día a día con sus compañeros. Se llama Gabriela Di Luciano, tiene 30 años y un perfil tan bajo que aún más de uno se pregunta cómo accedió a esta nota. 

Lo hizo porque su amabilidad es aún más firme y, también -esto bajo la exclusiva interpretación de quien escribe-, porque se le hace muy complicado esconder el orgullo que representa para ella trabajar en el gigante cultural más importante con el que cuenta su San Juan. Hasta hay momentos en los que aún no se lo cree. 

Tan prolija y correcta se muestra tras el tablero que controla todo el sistema lumínico del escenario, como al explicar en qué consiste su trabajo: "Formo parte del equipo de iluminación, mi trabajo consiste en analizar las plantas de luces que están próximas a montarse, enviar los contrarider correspondientes. Por otro lado, me hago cargo de programar la consola de iluminación con los efectos lumínicos que conforman el guión de luces (secuencia de cues), esto previo al ensayo general y, por supuesto, al estreno de cada espectáculo. A su vez, durante los ensayos y funciones, soy responsable de la operación de luces. En algunos espectáculos ha hecho falta un diseñador de luces y he desempeñado dicho rol". 

 

  

"Más allá de estar haciendo lo que me apasiona, me gusta el hecho de enfrentarme a un desafió diferente en cada espectáculo que se empieza a montar".  

  

Gabi es diseñadora escenográfica, título que alcanzó y en un primer momento puso en práctica en Mendoza y que, después, la llevó a seguir sumando experiencia en Córdoba. Pero ella no terminaba de encontrarse.    

"Cada vez que viajaba a San Juan comparaba los teatros y la oferta cultural de estas otras ciudades con la nuestra y eso me motivaba a querer formar parte de un cambio en nuestra provincia. Entonces, dejaba currículums donde creía que podían tenerme en cuenta al momento de armar un equipo de trabajo. Así estuve durante varios meses previos a finalizarse la construcción. En septiembre del 2016 recibí un llamado para presentarme a una entrevista. y me tomó por sorpresa. Ya había empezado a pensar que las chances de entrar eran mínimas porque faltaba poco tiempo para su apertura. Las cosas se fueron dando y semanas antes de la inauguración me encontraba feliz y agradecida de ser parte del equipo del teatro", así relató Di Luciano su aterrizaje en el 'monstruo' que reposa parte de su belleza en calle Las Heras. 

 

 

"Me gustaría invitar a todos a disfrutar el teatro, cada espectáculo es una nueva oportunidad cultural y vale la pena animarse a ver cosas de diferentes ámbitos, teatro, ballet, ópera".  

  

Ella es la única mujer del equipo de técnica, pero el sano compañerismo que comparten deja tal diferencia de género resumida en una ínfima expresión: "Tenemos un trato muy ameno. En el equipo de técnica, en todas sus áreas: sonido, iluminación, maquinaría, nos llevamos bastante bien. Hay compañerismo y respeto. De no ser así, sería muy difícil porque pasamos muchas horas trabajando juntos. Por supuesto que pueden surgir diferencias, pero no pasa de algo que se habla y se soluciona". 

Más pensativo y serio se puso su gesto cuando se le pidió que eligiera uno entre la marabunta de espectáculos excepcionales que han pasado por el Teatro del Bicentenario: "Han sido varios y es difícil elegir uno. Cada cual ha tenido lo suyo. Lo beneficioso de cada espectáculo es que se trabaja con escenógrafos, regisseur e iluminadores de gran trayectoria, con los cuales se aprende mucho. Cada uno tiene su manera de trabajar y esto es muy enriquecedor. Es un intercambio de experiencias muy atractivo. Carmina Burana fue increíble. Cascanueces y Tosca, un desafió. Zorba y El Barbero de Sevilla fueron un interesante trabajo en equipo con los técnicos del Teatro Municipal de Santiago de Chile. La Savia, que se presentó en Sala auditorio, fue un agradable trabajo con el Teatro Cervantes. Para Momento trabajar con Esteban G. Lahuerta fue de mucho aprendizaje. Y, ahora, Don Carlo me da la posibilidad de trabajar junto a Eli Sirlin y Eugenio Zanetti y eso es algo que valoro mucho".  

Para el final, una licencia que aumenta un pelín más la iluminación de su sonrisa:  

-¿Gabriela podrás contarnos alguna anécdota graciosa que viviste en el Teatro del Bicentenario? 

-No sé si fue graciosa para mí. Sí lo fue para mis compañeros. Una noche nos tocó dirigir luces con dos murciélagos dando vuelta por el escenario. Para mí fue de terror sentir que nos pasaban volando tan cerca con toda la sala y el escenario a oscuras. Por suerte, al día siguiente los pudieron atrapar. 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar