Sí, todos los sanjuaninos saben dónde se paran los trabajadores sexuales, mujeres, trans y hombres, pero pocos saben los cambios que se dieron en los últimos años. Sutiles, para el observador común, pero de profundo significado para los protagonistas.
¿Cómo cambió la zona roja sanjuanina?
"Las zonas rojas en San Juan existen desde hace muchísimos años. Todos las conocen, avenida Rioja y Mitre hasta Pueyrredón, luego por Santa Fe hasta atrás de la terminal. Luego por General Paz y Rioja, hasta avenida Rawson. Ahora se extendió desde General Paz hasta Libertador por Rawson, siempre en la noche", contó Mónica Lencina, secretaria general de Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) delegación San Juan
Esto en términos generales, pero antes cada calle y cada esquina era para un grupo bien definido. Santa Fe era para las trans, calle Mitre para las mujeres cis (las mujeres biológicas ya que el prefijo cis quiere decir “de este lado”, mientras que trans significa “del otro lado”).
"Pero con los años se fueron conociendo entre sí las cis con las trans, se fueron haciendo amigas y se fueron mezclando. Por eso hoy es común ver una trans en calle Mitre o una cis en Santa Fe. En la avenida Córdoba es mixto, pero en día hay cero problema entre las trabajadoras sexuales. Podemos trabajar todas juntas y desde que estamos organizadas les enseñamos que nosotras no somos el enemigo, el enemigo es otro, es en parte el Estado que no tiene la voluntad de querer modificar el código punitista que nos atraviesa y nos expone a mas calle y hace más clandestino nuestro trabajo", dijo la líder sindical desde hace 4 años en San Juan.
Lencina destacó que más allá de que algunas trabajadoras tienen sus esquinas fijas desde hace mucho tiempo, hoy todas están dispuestas a compartir.
Agregó que por noche puede haber 100 trabajadores sexuales, pero que la cifra varía mucho y que hay una gran rotación de gente que van y vienen de distintas provincias.
"Hay meses que hay muchas en la calle. Es por temporada y cada una va decidiendo cuando estar y cuando emigrar. Hay muchas compañeras que trabajan en San Juan, San Luis, Buenos Aires, Córdoba, Rio Negro, unos meses en cada provincia y van rotando. Eso hace que vaya cambiando la cantidad de trabajadoras en las calles, aunque hay un grupo que vive acá y siempre están. Además hay distintos turnos, el de noche y también hay chicas que trabajan en siesta y en la tarde", aseguró.
Salud, tema prioritario
Desde el gremio se aseguran que el cuidado de la salud de las trabajadoras sexuales sea una prioridad. "Hacemos un gran trabajo de prevención y se logró bajar la prevalencia de enfermedades de transmisión sexual al 1 % que es casi nada. Son estadísticas reales porque trabajamos en conjunto con el programa HIV Sida que en San Juan es espectacular , el trato que tiene hacia nosotras es bárbaro. Todas las relaciones son siempre con preservativos, que son nuestros guantes. Somos conscientes del trabajo que hacemos y como lo tenemos que hacer y te aseguro que la trabajadora sexual es la que menos se contagia, hablamos de un 1 % o sea que son chicas sanas porque nos cuidamos. Hicimos el testeo gratuito de HIV y nos dio negativo a todas. Sabemos que tenemos que cuidarnos a nosotras y al otros. Pero necesitamos una salud integral, una obra social y que podamos ir en otros horarios a atendernos", reclamó Lencina.